Miércoles Fotográficos

Apocalipsis N by Feminista de gatillo fácil

Posteado por Peter Parker el Miércoles, Febrero 17th, 2010

<Peter>
Sentado un precedente parece que por fin la cosa se anima, tenemos nueva colaboración sorpresa por parte del sexo femenino (se ve que se han puesto de acuerdo para que me coja unas vacaciones).
Que lo disfrutéis.
</Peter>

Después de mucho pensar he decidido dedicar mi primer post a comentar un libro que me acabo de leer. Apocalipsis z. Me ha encantado.

Tengo que reconocer que en un pasado muy, muy lejano yo era un poco culturipollas… sólo leía LITERATURA, así en mayúsculas y con todas las letras. Ya sabéis, Gabriel García Márquez, Delibes (el Nobel para Delibes ya!!!) Cela, etc, etc. Pero entonces tuve dos hijos…

Cuando tienes tu segundo hijo todo lo que está fuera del cambio de pañales, preparar cenas-comidas y organizar bolsas de “por sis” (va por ti, Elena) es misión imposible. Y en lo que toca a la lectura, el único momento que te queda es cuando visitas el despacho (¡¡¡que gran eufemismo!!!) Si tienes suerte y los “All bran” surten todo su efecto te garantizas al menos una visita diaria. Pero claro, el ritmo diario, si sigues con la LITERATURA, se reduce a unas cuatro páginas. Sé que algunas madres consiguen leer un ratito por la noche, pero yo no puedo, caigo catatónica. Recuerdo una noche que me dormí mientras le cantaba la canción de rigor a mi hijo, canción que por otro lado debió quedar surrealista, porque mi cerebro no consiguió seguir el hilo. Creo que el puerto italiano al pie de las montañas debió quedar en un puerto zzzzzzzzzz montañas. Mi ínclito-esposo-de-hecho me despertó y me fui al salón a ver la tele y cenar y me volví a dormir. Otra vez me despertó con un “mañana no te quejes si no puedes levantarte, haz el favor de acostarte” y me dormí en la cama. ¿Alguna vez habéis conocido a alguien que sufra narcolepsia? Yo caigo igual, sin aviso previo y como un saco de patatas. Bueno, a lo que iba, que la LITERATURA en mayúsculas ya no era una opción.

Lo cierto es que antes de iniciar esta nueva vida de madre abnegada ya había tonteado con la ciencia ficción y me había gustado. Así que, teniendo en cuenta que estos libros, aparte de tener mucha calidad, suelen tener un ritmo más ágil, me decidí por esta nueva vía. Mi primera incursión en esta nueva etapa vital fueron los libros en los que se basó la serie True blood. Ya sabéis vampiros, sexo y misterio….bien, vamos bien, me enganché a la primera. Ya la lectura pasó del despacho al salón en los momentos en los que conseguía esquivar a mis hijitos del alma. Así que, cuando el padre de mis hijos me dijo que leyera el libro de zombis no me lo pensé dos veces y me lancé…

Lo recomiendo, lo he devorado. Pero creo que voy a cambiar nuevamente de tercio y voy a buscar algún libro de extraterrestres o algo por el estilo, porque los zombis me han resultado demasiado cercanos…hubo un momento en el que estaba leyendo en el salón y alcé los ojos del libro. Vi como mi hija se balanceaba de un lado al otro diciendo “mama, mama, mama” en un tono monocorde. En ese momento me levanté y mi hijo mayor llegó por el pasillo y entre los dos me acorralaron martilleando mi cabeza con duplicados mama, mama, mama. Conseguí esquivarlos, pero no fui lo suficientemente rápida como para alcanzar la cocina y cerrar la valla de seguridad…estaba rodeada, poco a poco el cerco se cerraba en torno a mí. Retazos de mi vida anterior pasaron por mi mente, nadando en la piscina, cenando con mi marido. De repente me di cuenta que todo eso pertenecía a un pasado dolorosamente cercano pero sin embargo inalcanzable. Tenía que asumir que mi vida se había convertido en una continua huída, a contrarreloj, siempre. Cuando creía que todo estaba perdido la puerta se abrió y mis zombis, digo hijos se giraron atraídos por ese nuevo foco de sonido y se lanzaron hacía su padre que había llegado en el momento justo… [ver foto 1] [ver foto 2] [ver foto 3] [ver foto 4] [ver foto 5] [ver foto 6]

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Pillada (Momento paja II) by Ben Reily

Posteado por Peter Parker el Miércoles, Febrero 10th, 2010

Se veía venir, era un riesgo con el que contaba cada vez que disfrutaba de “mis momentos” y que en mi fuero interno sabía con certeza que tarde o temprano tenía que pasar.
Ya conté en abril en mi última colaboración (o en la segunda, según se mire) que era un hombre de costumbres, unas costumbres (ella los llama malos hábitos) que había tenido que variar o acomodar con la llegada de mi novia al piso.
Ahora, obediente, dejo mis gallumbos en la cesta de la ropa sucia, bajo la tapa del inodoro, incluso paso la escobilla tras hacer mayores y cierro la tapa del champú, estoy muy bien enseñado.

Pero todavía tengo mi parcela, mi reducto, mi lado oscuro, lo he mantenido como un estandarte, como un símbolo de mi identidad no conquistada. Mis “momentos paja” siguen fieles a mi estilo, ese estilo que nació y se perfiló en un piso de soltero. Forjados entre esas vivencias enriquecedores que solo se pueden conseguir bajo una auténtica sensación de LIBERTAAAAAD!! (joer, de pronto me he sentido como William Wallace).

A pesar de que jubilé mi antiguo televisión y ahora tengo una pantalla plana de 40 pulgadas con Imagenio, TDT y un disco duro multimedia, sigo sintonizando ese canal de contactos en el que emiten porno desde las doce de la noche en un cuadro minúsculo, menos de un tercio de pantalla, mientras en el espacio restante aparecen miles de mensajes de tíos buscando sexo con todo lo que se mueve y un par de tías buscando una relación seria ¡Que esa es otra! los mensajes de los tíos no tienen desperdicio:
- Chico alto, guapo y con buen cuerpo busca chica similar para real y lo que surja.
Pura poesía, primero vamos a follar y si luego surge y somos amigos eso que ganamos (algún día tendría que hacer una recopilación de algunas perlas), pero los mensajes de las tías no sabría como catalogarlos:
- Chica de 26 busca chico hasta 36 para relación seria. No salidos.
¿No salidos? ¿Esta tía donde se cree que está mandado el mensaje? ¿A la gaceta de la parroquia? ¿Es que no ve esas tetas enormes que aparecen arriba y a la derecha de la pantalla? ¿No pensará que el tío está utilizando las dos manos para mandar el mensaje?
En fin yo trato de no leérmelos todos que me desconcentro.

El caso es que una o dos veces por semana, con la excusa de algún documental en el Discovery o el Odisea dejo a mi novia que se vaya a dormir, cierro la puerta del salón y me quedo tranquilito en el sofá. Con mi mantita, mi canal de contactos y mi papel higiénico. Y en los últimos momentos, me levanto, me planto frente a ese tercio de pantalla y me dejo llevar.

Y fue justo en ese instante, segundos antes del desalojo, cuando mi novia, que se había desvelado, asomaba por la puerta. Yo con una mano en el aparato, la otra con el papel higiénico actuando de barrera, el porno en la tele, los pantalones por los tobillos y cara de buscar una trinchera para ocultarme.

Si se hubiera tratado de una escena de una película porno habría entrado y habría acabado ella misma la faena. Si se tratara de cualquier otra persona se habría ido al instante por donde había venido dejándome terminar tranquilo, pero mi novia no, mi novia tenía que dar su toque personal:
- ¿Qué haces? Cómo ensucies el suelo friegas toda la casa con la lengua.
Me quedé petrificado, no alcanzaba ni a farfullar.
- ¿Y esta te gusta? ¿Pero si tiene las tetas que parecen de plástico?
Me debatía entre subirme los pantalones o tirarme por la ventana pero no podía reaccionar.
- ¡Madre mía lo que tiene ese tío! ¡Que barbaridad! A mi eso no me cabe.
Lo que tenía entre las manos había disminuido hasta no ser más que un pellejo flácido y seguía incapaz de decir una palabra.
- Venga, acaba rápido y vente a la cama que luego por las mañanas no paras de decir que estás cansado.

Desde entonces ya nada es igual, he intentado repetir mi “momento paja” pero no he tenido éxito, el solo recuerdo de aquellos angustiosos instantes anulan completamente mi libido y el miedo a que se pueda repetir provocan en mi escalofríos y mareos.

Ahora estoy trasladando “mi momento” a las duchas, que también tiene su puntillo. Eso si, procuro asegurarme de estar solo. [ver foto 1] [ver foto 2] [ver foto 3] [ver foto 4] [ver foto 5] [ver foto 6]

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Antes de los 40

Posteado por Peter Parker el Miércoles, Febrero 3rd, 2010

Un año más viejo o un día más viejo y es que ayer fue, otra vez, el día de la marmota. Pudimos ver escenas de Punxsutawney en el telediario de la primera, como si de una más de nuestras tradiciones se tratara, igual que el toro de la Vega, Sanfermines o el entierro de la sardina. Parece ser que Phill les ha pronosticado a los americanos 6 semanas más de invierno.

Cumplir años le hace reflexionar a uno, por lo menos en mi caso que he dejado los treinta muy atrás, cuando eres más joven no te hace reflexionar ni que a tu novia se le retrase la regla, pero en estas edades uno echa la vista atrás para mirar al camino, recordar las etapas recorridas, ver cuales han valido la pena y cuales no y descubrir las que aún faltan por recorrer.

No soy de esos que a principio de año se hace un listado de buenas intenciones y objetivos a cumplir, pero ahora que se aproxima la fatídica cifra, esa edad en la que a los hombres nos pronostican una crisis sin precedentes, creo que debería sentarme y hacer un repaso de algunas cosas.
Los cuarenta están cerquita, los puedo ver acechándome, joder, si salto los toco con los dedos. Antes de que lleguen debería conseguir algunas cosas:

Comprarme una moto. Pero de las guays, con flecos en el acelerador y un casco tipo soldado alemán de la segunda guerra mundial.
Primer paso: sacarme el carné. [ver foto] [ver foto] [ver foto]

Ganar un millón de dólares. Esto se debe hacer antes de los treinta, pero andaba despistado y se me pasó, a ver si para los cuarenta, estoy seguro que si. No vale que sea ahorrando.

Hacer un trío. Naaaaa, esto son reminiscencias de la adolescencia, la tacho cariño, si ya no pienso en estas cosas, me he acordado de casualidad.
Además, si no puedo con la mía a donde voy yo con dos (como no sea que ellas se lo monten y yo miré. Luego puedo decir que estuve allí ¿Eso cuenta?). [ver foto]

Plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro. Me estoy informando por si me convalidan el blog, porque lo otro ya lo tengo aprobado y con nota.
Esto seguro que la saco, voy a hablar ahora mismo con el jefe del departamento (a veces me gusta soñar que sigo en la universidad)

Correr un maratón. Por mis cojones. Algo tendré que entrenar, porque no creo que jugar a fútbol 7 un par de veces por semana me prepare para esto.
Y luego a ver de donde saco yo cuatro horas libres.

Viajar a las antípodas. Cualquier lugar misterioso y lejano de costumbres extrañas me sirve: Japón, China, la India, Perú, Teruel.

Encontrar la cura del cáncer. Vamos a ver, hemos ido a la luna, tenemos un par de robotitos andantes en Marte, el genoma humano descifrado y ya a la venta el increíble iPad ¿Qué pasa con el cáncer? ¿Me voy a tener que poner yo?

Cambiar el grifo de la bañera. Va algo duro, se atasca y está algo viejillo, mi señora me ha dado un ultimátum, debe pensar que los grifos crecen en los árboles y que como, a veces, cuando me agacho se me ve la rabadilla ya se todo lo que hay que saber de fontanería.
Esto no creo que tenga tiempo hasta los cuarenta, será mejor que vaya mirando modelos. [ver foto] [ver foto] [ver foto]

Esta claro que todas no, tampoco hay que ponerse estrictos con uno mismo, pero seguro que alguna consigo, ya os iré informando conforme las vaya tachando.

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