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	<title>Miércoles Fotográficos &#187; Guerrer13</title>
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		<title>De Rodríguez by Guerrer13</title>
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		<pubDate>Wed, 08 Jul 2009 21:59:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Peter Parker</dc:creator>
				<category><![CDATA[Guerrer13]]></category>

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			<content:encoded><![CDATA[<p style="font-family: verdana">&lt;Peter&gt;Otra colaboración de mi amigo el triatleta que ya estuvo aquí hace un par de semanas, ahora con el seudónimo correcto&lt;/Peter&gt;</p>
<p style="font-family: verdana">Esta semana he experimentado uno de los mayores placeres que puede experimentar un hombre. Pues no, ése no es. No, ése otro tampoco aunque no le va a la zaga. Yo estoy hablando de estar de Rodríguez. Desconozco quién es el señor al que se debe la referencia, pero seguro que se lo debió pasar en grande.<br/>Yo me quedo de Rodríguez una semana al año y, os aseguro, que es la semana más ajetreada del mismo. Tengo tantas cosas que hacer y tantas gente a la que llamar para hacerlas que el final, acabo por no hacer casi nada. Este año ha sido particularmente agotador…</p>
<p style="font-family: verdana">Llevo una temporada de mucho trabajo y casi acabo de preparar unas oposiciones que, por cierto, suspendí. Además, mi hijo pequeño está empezando a andar y no recuerdo lo que es sentarse en el sillón de casa o en cualquier otro sitio. El tío solo quiere que andar, pero cogido de mi dedo índice en el que, dicho sea de paso, he criado una especie de callo que viene muy bien para apoyar el boli al escribir y un músculo que me ayuda a entretenerme más tiempo en los semáforos desatascándome la nariz (se ve que tengo más resistencia e incluso ¡puedo llegar más hondo!).</p>
<p style="font-family: verdana">En fin, el caso es que después de convencer de lo bueno que sería para mis suegros que fueran mi mujer y mis hijos a pasar una semana allí, el martes pasado empezó mi aventura.</p>
<p style="font-family: verdana">Al principio fue un poco triste. Estoy acostumbrado a que cuando abro la puerta alguien me grite. Bien mi hija porque viene corriendo a darme un abrazo y decirme lo mucho que me quiere, bien mi mujer porque se me olvidó bajar la basura el día anterior o utilizar la escobilla del váter (¡pero yo sí que levanto la tapa, ¿eh?) o bien el enano extiendo sus brazos hacia mí mientras se ríe como queriendo decir “¡no te olvides de mí!”. Todo me parecía demasiado en silencio…se oía el eco al masticar. Pero todo cambió en cuanto cogí el móvil…</p>
<p style="font-family: verdana">Cuando uno solamente sale tres días al año, esos días son realmente estresantes. No son aptos para gente con problemas de corazón y exigen una preparación física, y también psicológica, que no todo el mundo es capaz de alcanzar. Yo lo comparo con eso de eyacular hacia dentro que promueve el sexo tántrico (desde luego mira que son limpios) porque hay que estar muy concentrado. Así que mi primer gran dilema fue escoger entre si lo que me apetecía era cerveza o deporte. Ambas cosas me parecían muy tentadoras, la verdad. Lo malo de ser triatleta es que ahora ya no me vale con ir a correr 20 minutos, me tengo que ir 2 horas; ni salir en bici 20 km, ahora tienen que ser 100 km; es más, ya no vale con hacer una sola cosa, hay que doblar todos los días o si no eres un “blandito”. Es lo malo que tiene el deporte, que te acaba convirtiendo en un tiquismiquis. Yo, desde luego, no os lo recomiendo… pero eso es otro tema que dejo para otro post (con el permiso del boss, claro). Y ahí estaba yo, repasando uno a uno los contactos…de mi móvil (no del periódico) mientras me preguntaba qué hacer con tanto tiempo libre. Nunca pude imaginar que el no bajar al parque a tirarme por el tobogán pudiera ser tan aburrido. ¡No sabía qué hacer con mi tiempo! Y lo que era peor…¡mi tiempo de Rodríguez se iba agotando! Había que encontrar una solución rápida…no, muy rápida.</p>
<p style="font-family: verdana">Aplique una regla lógica. Empezaré por el principio así que, ni corto ni perezoso, llamé a mi amigo Alfonso. “Nene, ¿te hace mañana una salida en bici? Pero tendrá que ser pronto – es la regla básica del Rodríguez: para hacer de todo hay que empezar pronto – porque luego he quedado.” Alfonso se lo pensó lo mismo que tarda uno en girarse cuando va corriendo por la playa y alguna gachí haciendo top-less y me contestó: “Es que la tesis…la bici se la he dejado a no se quién…”. La cosa pintaba muy mal. ¡Qué putada! ¡Con las pocas veces que puedo salir en bici y no iba a poder aprovechar esta semana de Rodríguez. Menos mal que añadió “pero sé que Vicent y Marcelo van a salir”. ¡Aleluya! ¡Dios existe! Ya tenía plan para el miércoles por la tarde. J</p>
<p style="font-family: verdana">Ahora me faltaba el miércoles por la noche. Eso fue duro. Intenté que mi amigo Ricardo (sí, salté de A a la R) me sacara a bailar salsa. No, no es que me guste. Yo si no juega con pelotas no lo practico. Además, mi sentido del ritmo debió quedarse en la placenta y, como entonces no se guardaban, no lo he podido recuperar. Seguro que ahora está el mundo lleno de gusanos bailongos que se han quedado con mis genes del ritmo pero…a mí no me tocó ninguno. Yo soy de los que en las discotecas y pafetos varios, sujeta la barra con una cerveza en la mano y mueve la cabeza como diciendo que sí a todo. Pero tenemos una boda en Julio y quería sorprender a mi mujer bailando como Chayanne o como Patrick Swayze en Dirty Dancing. Y Ricardo es idóneo para esas cosas. Es profesor de salsa. Además, es de los (muy buenos). Dice que cuando era joven (él dice chico) estuvo en el ballet nacional de Cuba pero ¡qué queréis que os diga! No se parece en nada a Marbelys, así que no sé si creérmelo. Siempre le he puesto como reto que será bueno cuando consiga que yo siga el paso elemental ése de la bachata o de la salsa o del merengue <a href="http://blog.miercolesfotograficos.com/wp-content/uploads/2009/07/miercoles2009_07_08bailando.jpg" target="_blank">[ver foto 1]</a>. Recuerdo un día que fui con mi mujer y con Ricardo a Santo Domingo Salsa e hicimos una rueda. Había que dar media vuelta empujando la palma de la mano de la chica que se pusiera en frente y aprovechar el impulso para girar. La primera vez, tímido como soy, casi ni toqué a la chica (y con mi mujer delante…mucho menos). Ricardo se partía de la risa y cuando me lo crucé en la rueda me susurró “empuha más fuerte”. Yo, que soy obediente, le hice caso…y creo que la chica todavía está girando. Desde entonces Ricardo no quiere bailar conmigo. Pero esto también lo puedo dejar para otro post.</p>
<p style="font-family: verdana">El caso es que no hubo manera de conseguir salir el miércoles por la noche. De nuevo, me veía empujado al deporte. La opción, desde luego, no era quedarse en casa. Eso lo puedo hacer todos los días. Aunque fuera después de la subida al El Pico del Águila en bici, tenía que seguir la depor-fiesta por la noche. Como no pude encontrar voluntarios para salir a correr por la noche, decidí estirar el día por la mañana. Así que volví a llamar a Alfonso. “¿Otra vez tú?” – me dijo. “Oye, y a nadar por la mañana, ¿te vienes?”. Me dijo que sí. Ya empezaba a llenarse la agenda. Esto ya era otra cosa. Por la mañana a nadar, por la tarde en bici y por la noche a correr. Ya tenía la conciencia más tranquila. Ahora a por la cena. Con tanto deporte, necesitaba proteínas y qué mejor que un buen entrecot con mucha grasa. Como no estaba mi mujer, podría comérmelo sin que me dijera eso de que hay que cuidarse y que me va a subir el colesterol. ¡Qué maravilla! ¡Qué música celestial y espectáculo tan maravilloso del que disfrutar! Extasiado contemplaba cómo el entrecot se iba haciendo, poco a poco, a la plancha. Como sus fibras se iban tiñendo de marrón, el crepitar de su sabrosa carne asándose a fuego lento, soltando el jugo que gustosamente mojaría con el pan…Me pareció increíble que en mi casa hubiera tal variedad de sonidos. Di buena cuenta del susodicho entrecot (después de 100 km en bici y 12 km corriendo me hubiera comido un buey…con cuernos incluidos pero sin criadillas, eso sí) y me fui a la cama con la panza tan llena como el lobo del cuento de los siete cabritillos. Es curioso. Estaba reventado. Hecho polvo. De hecho, al final de mi carrera a pie no pensaba nada más que en llegar a casa para acostarme a dormir. Pero…no podía. El sonido del silencio no me dejaba dormir. Y empezó a sonar en mi cabeza la canción de Simon &amp; Garfunkel… <br/>”ninoninoninoninono…” ¡Dios! ¡Tenía toda la noche por delante y no iba a poder aprovecharla. La cama para mí solo, ¡podía dormir con la ventana abierta!&#8230;¡y de un tirón sin un “papáaaaa, pipi” que me despertara a media noche! ¡Eran las condiciones de contorno y de entorno con las que llevaba soñando un año entero! Pero, ahí estaba yo, intentando dormir sin que el sonido del silencio me dejara…Sea como fuere, me dormí, lo que no sabía era que mis aventuras estaban a punto de comenzar.</p>
<p style="font-family: verdana">Al rato de dormirme…”zzzzzzzzzzzzzzzzzzzz”. Me revolví como pude y me autosolté un bofetón pensando, falsamente, el mosquito había acabado sus días. Como no volví a oírlo, me sonreí satisfecho y volví a intentar dormirme. “zzzzzzzzzzzzzzzzz”. ¡Qué hijo de puta! ¡Te vas a enterar! Fui a la cocina a por el “flit” dispuesto a que el mosquito muriera por asfixia. Con el arma en una mano y un escudo protector en forma de zapatilla en la otra, encendí la luz dispuesto a encontrar a mi enemigo. ¡Y una mierda me vas a joder la noche de Rodríguez! ¡Vas a morir, cabrón! Gritaba una y otra vez. La verdad, no sé qué pensarían mis vecinos. O que estoy loco o que me había encontrado el marido de alguna practicando alguna cochinada y la cosa iba a acabar muy mal. En fin, examiné el territorio de la habitación centímetro a centímetro, ligero y sigiloso como un zorro hasta que lo ví. Ahí estaba, gordo a reventar de mi sangre el muy desgraciado. “Ya te tengo”. Chsssssssssssst. Descargué el arma química con el individuo pero él era más rápido y en cuanto oyó el Chssssssssssssst cambió de posición. Pero no se escaparía. Sentí como me latían las sienes, como a Rambo antes de un combate cuerpo a cuerpo, el sudor de la batalla bañaba mi torso desnudo y los músculos estaban tensos como piedras. Arrugué la frente y me imaginé que era Pedrator calculando dónde estaba su presa. Incluso veía en colorines (claro está, lleva un chute de flit que no podía con mi alma). Allí estaba otra vez. ¡Te vas a enterar! Trace un plan. Dispararía al aire con una mano y con la otra dirigiría un misil-zapatilla contra el objetivo. Era una implementación rústica y casera de las contramedidas que utilizan los aviones de combate para despistar a los misiles tierra-aire, vale, un poco cutre, pero estaba en guerra con el mosquito de la canción de “maná, maná” (aunque a mí no me picaba el culo). En fin, mi magnífico plan en mente disparé al aire y…¡zas! Lo maté. Me salpicó la sangre. Había acertado. Apagué la luz y acosté a dormir pero…al día siguiente por la mañana, al levantarme, mi euforia por la victoria desaparecería. No pudo ser más efímera. Un abrir y cerrar de ojos.<br/>Cuando me levanté a correr y encendí la luz. ¡Horror! Una mancha de sangre en la pared (amarillo en visión masculina y amarillo limón roto en visión femenina) destacaba mucho más que el cuadro que nos regaló mi suegra. ¡Oh, Dios! ¡Qué le voy  a decir a mi mujer! ¿Y si los vecinos, al oír “te voy a matar, cabrón” han avisado a la policía? Hice lo que todo hombre hubiera hecho en mi lugar. Intentar arreglarlo. Cogí un trapo con agua para disolver la sangre. ¡En las películas funciona y a no ser que utilices luminol la sangre desaparece! Ahí estaba la cara del mosquito estampado riéndose de mí desde ultratumba. ¡Ojalá ardas en el infierno de los mosquitos! Gran error…la mancha se hizo más grande. ¡Madre mía! ¿Y ahora qué hago? Fácil. La segunda norma de oro del hombre: intentar disimularlo. Algún vecino se habrá acordado de mi familia (salgo a correr a las 6.00 am), pero esta mañana, en lugar de estirar <a href="http://blog.miercolesfotograficos.com/wp-content/uploads/2009/07/miercoles2009_07_08estiramientos.jpg" target="_blank">[ver foto 2]</a>, he empezado a amartillar la pared para bajar la alcayata y colgar el cuadro un par centímetros más abajo. Me ha quedado bien pero, como mi mujer es más lista que Grisom y seguro que se da cuenta. He limpiado con cuidado la zona pero seguro que he dejado pistas. Aun así, cuando llegue a casa le daré un repaso. Hay que minimizar riesgos. Aun así, seguro que la policía me descubre.</p>
<p style="font-family: verdana">Obviando esta pequeña aventura y tras la carrera matutina, he venido patinando al gimnasio de la UPV. Sí, boss, aquel romántico lugar donde nos conocimos y supe de la existencia de este bendito blog. Echo de menos verte llegar tarde mientras de atas la coleta con esos rizos volando a su libre albedrío en el más hermoso de los caos del universo. ¡Ay, no! Me estaba acordando de la morenaza (imagino que alumna) que ha ido esta mañana, que también llevaba coleta. Pero, bueno, que echo de menos verte. J A mediodía carrerita por la playa y natación y luego a comer.  Y…¿qué come un Rodríguez? Todo el mundo lo sabe: ensalada de pasta <a href="http://blog.miercolesfotograficos.com/wp-content/uploads/2009/07/miercoles2009_07_08pasta.jpg" target="_blank">[ver foto 3]</a>. Desde que empecé mi semana de Rodríguez no he hecho otra cosa que comer hidratos de carbono: martes arroz de las sobras del domingo para cenar; miércoles más arroz de las sobras de no sé cuándo que había en el congelador; jueves para comer, como no quedaba arroz, macarrones con espinacas aderezados con todo lo que había en el frigorífico que parecía salsa; seguramente, mañana viernes comeré lo mismo cambiando la salsa y quizá para la cena pase igual. Menos mal que hoy jueves me voy de cena. Pero no os penséis que es por irme de fiesta con los colegas…No. Estáis equivocados. Voy en plan deportivo. Hoy me toca alterovidria y levantamiento de birra. Para los que no lo sepáis, la cerveza es conocida por ser una magnífica fuente de hidratos de carbono y no engorda, adelgaza. El barrigón no es cervecero, es de las tapitas del bar que acompañan a esa fría amiga que siempre está mojada cuando te vé. J</p>
<p style="font-family: verdana">Mañana es mi último día de Rodríguez. Hasta ahora no ha estado mal…Me he gastado un pastón en móvil, no he podido dormir por culpa de un mosquito, he tenido que cambiar la decoración de la habitación de matrimonio, estoy agotado de tanto ejercicio físico&#8230;Nada de plácido descanso y disfrute del mando a distancia <a href="http://blog.miercolesfotograficos.com/wp-content/uploads/2009/07/miercoles2009_07_08mando.jpg" target="_blank">[ver foto 4]</a>. Eso solo pasa en las películas.</p>
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		<title>Ser hijo no es fácil by Guerrer13</title>
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		<pubDate>Wed, 24 Jun 2009 21:59:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Peter Parker</dc:creator>
				<category><![CDATA[Guerrer13]]></category>

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			<content:encoded><![CDATA[<p style="font-family: verdana">&lt;Peter&gt;Tenemos nueva colaboración, espero que la disfrutéis&lt;/Peter&gt;</p>
<p style="font-family: verdana">La verdad es que me hace mucha ilusión escribir este post en este blog que espero con expectación en mi bandeja de entrada cada jueves y, lo creáis o no, no es por las fotos aunque, he de reconocerlo, son una buena manera de alegrarse la vista por la mañana, en lugar de tener que ver a mis compañeros de oficina. <img src='http://blog.miercolesfotograficos.com/wp-includes/images/smilies/icon_wink.gif' alt=';)' class='wp-smiley' /> </p>
<p style="font-family: verdana">He empezado a escribir el post el viernes cuando, en realidad, el acontecimiento al que me refiero acontecerá (y valga a “rebuznancia”) mañana sábado, D.M. Y me comprometo a no borrar nada de lo que escriba hoy cuando mañana o el domingo afronte el reto de acabar este post. Sin censuras, como debe ser…</p>
<p style="font-family: verdana">¡Basta ya de rollos! Mi propósito es instruiros sobre lo duro que es ser hijo. Sí, sí…siempre se ha dicho que ser padre es muy duro que, tan pronto viene tu hij@ al mundo es un empezar a sufrir (no come, come mucho, no caga, caga mucho, caga en colorines, no anda, no para de andar, etc.) y, los que tenemos hij@s lo sabemos muy bien (yo tengo dos) pero, ¿alguien se ha parado a pensar en cómo ven esos locos bajitos las cosas? Yo creo que no, que la empatía la perdemos tan pronto el enano o la enana sale del vientre materno. Y, claro, yo no iba a ser una excepción…</p>
<p style="font-family: verdana">Mi obsesión para con mis hijos es poner en práctica el lema (creo que) griego de Mens sana, in corpore sano. Quizá sea porque en el cole era el típico empollón patoso del que todo el mundo se reía y siempre me “puse a Dios por testigo de que no volvería a pasar hambre”. Quizá por eso tengo la colección completa de Little Einstein, Baby Einstein e incluso un póster de Einstein; quizá por eso tenga toda la colección de juegos interactivos de Los Lunnis; quizá por eso, les pongo los documentales de La 2 o la radio de sonido de fondo mientras juegan y antes, cuando no pedían ya su propia música, disfrutaba en los viajes con la música clásica, el jazz y soul. Pero eso es soportable…y quizá por eso con lo que realmente me pongo pesado es con el deporte. Para mí la actividad deportiva es un valor, más que un hábito saludable y yo necesito hacer deporte casi como respirar (con el permiso del boss: <a href="http://triatletasmajaretas.blogspot.com" target="_blank">http://triatletasmajaretas.blogspot.com)</a>.<br />
Cuando uno se imagina cómo es la vida con hijos suele verse rodeados de clones suyos que piensan como él, tienen los mismos gustos que él…Yo siempre he soñado en salir a correr, en bici, a patinar, a jugar al tenis, al pádel, al squash, …con mi prole. En mi casa pelotas no faltan (y no me refiero, sólo, a las mías)…raquetas tengo más que en Decathlon…y zapatillas…más que zapatos la Sexo en Nueva York. El día que nació Natalia (mi hija mayor) lo primero que hice fue comprarle una canasta que se adaptaba a su cuna y, cuando llegamos a casa y ni mi mujer ni mi suegra me veían, le ponía las 100 mejores jugadas de la historia de la NBA. Pero no había manera, hasta que este verano me pidió un balón de baloncesto grande. Ella sola…sin que yo le dijera nada. Y, claro, me faltó tiempo. Sí que estamos en crisis, sí…pero para los tiempos de crisis, ya se sabe, hay que tener pelotas. <img src='http://blog.miercolesfotograficos.com/wp-includes/images/smilies/icon_wink.gif' alt=';)' class='wp-smiley' /> </p>
<p style="font-family: verdana">Este hecho despertó en mí la falsa sensación de que a mí hija le había entrado, ¡por fin!, la afición por el deporte. Así que me decidí a convertirla en una verdadera triatleta o, como ella misma dice, en pentatleta por, además de correr, nadar e ir en bici, también patina y juega al padel. Le arreglé la bici supermona de las princesas Disney: la desmonté, limpié la piezas y las volví a montar. Me sobraron un par de tornillos pero como pedalea y frena, seguro que estaban allí de adorno. <img src='http://blog.miercolesfotograficos.com/wp-includes/images/smilies/icon_wink.gif' alt=';)' class='wp-smiley' />  Sí que me quedó chula, sí. Me llevé a Natalia al cauce del río porque íbamos a “entrenar” juntos. “Natalia” – le dije – “para entrenar bien es fundamental un buen  calentamiento”, le enseñé a estirar e iniciamos la marcha….Ella iba en bici y yo, orgulloso, andando. Creo que aguantó unos 100 m…”¡Papá, estoy cansada y me quiero ir a casa ya!”. No hubo forma de convencerla de que pedaleara un poco más. ¡Leche!, ¡me costó más hinchar las ruedas que el tiempo que las gastó! ¡Adiós a mi sueño de acabar la Quebrantahuesos escoltado por mi hija!</p>
<p style="font-family: verdana">Pero la cosa no acabó ahí. Otro día me dijo que quería patinar. “¿Patinaje? Hmmm….bueno, no da para vivir pero al menos los españoles estamos en la élite” – pensé para mis adentros. Como yo no sé patinar y había que empezar la casa por los cimientos, me fui al ECI y me compré unos patines. Estaba dispuesto a partirme la crisma por enseñar a patinar a mi hija. Ese viernes fuimos a la Patacona a estrenar sus patines y los míos. Esa se cogió pronto (¡claro, los suyos no son de línea!)…pero yo…¡Vaya espectáculo! Allí estaba yo, muerto de miedo, subido encima de unas zapatillas con ruedas y temeroso de lesionarme ahora que empieza la temporada de triatlón. “Papá, ¡qué lento vas!”. “Es que estoy calentando…”. Sí, sí, calentando…lo que me estaba era cagando encima pero, eso cualquier padre que se precie nunca jamás debe reconocerlo delante de su hija, que luego son las cosas que se cuentan en el cole y el más “superpapá” tengo que ser yo. No me caí mucho para ser mi primer día pero tampoco iba como las balas, más bien parecía un perdigón. Eso sí, he de confesar que se liga lo que no está escrito. Debe ser que a las patinadoras les enternece eso del pobre padre que intenta enseñar a su hija. Yo me di cuenta pero, según mi mujer, me pasé todo el rato babeando detrás de una rubia de ojos verdes y enormes…patines. No sabe que lo que pasa es que yo aprendo por observación…</p>
<p style="font-family: verdana">Pero lo cierto es que el otro día Natalia y Héctor me hicieron llegar a tocar las nubes de orgullo paterno. Como todos los años, la apunté a la Volta a Peu de Tavernes Blanques. Para los mayores son 5 km y para los pequeños solamente 100 m. Cómo no, apunté a mis dos hijos. Una vez conseguimos salir de casa (los que tengáis hijos me entenderéis), llegamos al aparcamiento y nos dirigimos hacia la entrega de dorsales. Los recogimos, nos tomamos una horchata y, ¡por fin!, nos dirigimos hacia la línea de salida. Quedaban 10’ para el gran evento.<br />
P: Venga, Natalia. Vamos a calentar. Ya sabes lo importante que es estirar antes de competir.<br />
N: Sí, sí…que eso me gusta.<br />
Y, así, nos pusimos los dos a hacer estiramientos y a trotar. Yo, con Héctor en brazos, hacía lo que podía. Héctor, con una rosquilleta en la mano que cogió en la horchatería y que no había forma de soltara, me sonreía por detrás del dorsal (mi hijo es grande pero el dorsal está pensado para más mayores), ajeno a lo que al gran momento que iba a acaecer de un instante a otro. ¡Por fin! Llaman a las niñas a la cámara de llamadas. Natalia, como un rayo, llega a la línea de salida. “Je, je” – pensé yo – “tiene la adrenalina por las nubes. Como su padre” y se dibujó una orgullosa sonrisa en mi cara. “No te preocupes cariño” – le dije – “lo importante es participar. Papá está muy orgulloso de ti porque vas a correr. Tú corre sin mirar atrás, corre todo lo que puedas y nos vemos en el arco amarillo de la meta”. Me apuntó con esa mirada que sólo ella sabe poner y me dijo: “No te preocupes, papá. Acabaré y ganaré la medalla. Te quiero.”. ¡Acabáramos! La calle se hizo demasiado estrecha para lo ancho que me sentí en ese momento.<br />
“Preeeeparadooooos, liiiiiiistooooooos….YA” y una jauría de niños desbocados salió en estampida hacia la meta…y allí estaba Natalia, corriendo sin mirar atrás, como yo le había dicho, sonriendo. Y puede ser que no fuera la más rápida, ni la que tenía mejor estilo al correr pero, para mí, fue la mejor. De eso no me cabe la menor duda. La recogimos en meta y…era el turno de Héctor.<br />
Su carrera no estuvo mal. No quiso andar, con lo que tuve que cogerlo al brazo. Lo bajé cuando quedaban 5 metros para meta, al menos que entrara por sus propios medios. Como cuando la moto no arranca, a ligeros empujones logré que se pusiera en marcha y sí, crucé la meta con Héctor, que sólo soltó la rosquilleta para meterse en la boca la medalla que le colgaron.</p>
<p style="font-family: verdana">También podría contaros cosas de Héctor, pero menos. Solamente tiene 1 año, aunque ya juega al baloncesto. A él, además de las 100 mejores jugadas de la NBA, le suelo poner los mejores mates de la historia. Y, lo mejor, es que los emula cuando coge el balón y lo mete para abajo con la boca en la canasta de Mickey que tiene a los pies de su cuna. Y, para que os voy a engañar, albergo la remota esperanza de recuperar este post el día que Héctor supere los logros de Gasol. <img src='http://blog.miercolesfotograficos.com/wp-includes/images/smilies/icon_wink.gif' alt=';)' class='wp-smiley' /> </p>
<p style="font-family: verdana">Lo cierto es que ser padre no es fácil. Pero, no nos engañemos, ser hijo tampoco lo es.<a href="http://blog.miercolesfotograficos.com/wp-content/uploads/2009/06/miercoles2009_06_24baloncesto1.jpg" target="_blank">[ver foto 1]</a> <a href="http://blog.miercolesfotograficos.com/wp-content/uploads/2009/06/miercoles2009_06_24baloncesto2.jpg" target="_blank">[ver foto 2]</a> <a href="http://blog.miercolesfotograficos.com/wp-content/uploads/2009/06/miercoles2009_06_24baloncesto3.jpg" target="_blank">[ver foto 3]</a></p>
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