Miércoles Fotográficos

Si es que lo que no puede ser no puede ser

Posted by el Miércoles, julio 21st, 2010

Tengo un amigo que dice que si tiene que imaginarse como es el infierno, pensaría en un lugar donde el sufrimiento fuera máximo. En su caso sería una playa paradisíaca, con arena como terciopelo blanco y aguas cristalinas, con bellísimas mujeres desnudas refrescándose en el mar, bronceándose sobre la arena o practicando algún juego lésbico, solicitas a cualquier participante. [ver foto] [ver foto]
Mientras él estaría cerca de todo, a un paso. Con solo estirar un brazo podría tocar el agua o acariciar la húmeda y sedosa piel de una de esas diablesas.
Pero no puede estirar un brazo, ni siquiera un dedo, no puede moverse.
Solo puede aguantar el calor y una erección creciente, creciente no, a punto de estallar.
Muerto de sed, muerto de calor y muerto de excitación, pero sin morir porque se supone que ya está muerto y debe sufrirlo para toda la eternidad.

Por eso cuando le comento a alguien que he estado por el centro viendo las rebajas, y me pregunta como me ha ido, la conversación suele resumirse en algo así:
- Ayer estuve por el centro viendo las rebajas
- Bueno ¿Y qué tal?
- Un infierno
- Mucho calor ¿No?
- Si, eso también

El otro día vi una chica que vestía solo una camisa y unas chanclas [ver foto], una camisa blanca, de esas que terminan justo donde empiezan las piernas, pero justo, justo. Lo suficientemente transparente para comprobar lo escueto del bikini que llevaba debajo.
Bien, diréis, hace calor y en la playa es normal, pero no, en la playa no, en el Mercadona, y para llegar a la playa desde ese Mercadona hay que coger autobús, no está al ladito.

Cuando mi mujer se quita la ropa de calle y, para ir más cómoda, se pone el “pijama de verano” [ver foto] (por llamarlo de alguna manera) y empieza a circular por la casa de esa guisa, a mi se me aceleran las pulsaciones y me sube la libido (soy así de débil). Pues he visto mujeres por el centro de la cuidad con indumentaria más “fresquita” que el pijama de mi señora, que si se pone eso para dormir va dar igual que esté cansada o le duela la cabeza [ver foto], no la salva ni John McClane.

Yo este año todavía no he pisado la playa y, la verdad, no creo que lo haga, si van así por la calle no quiero imaginar como será en la playa, paso no creo que pudiera soportarlo.

Lo reconozco lo llevo mal, pero es que no me parece normal, y encima tengo la impresión de que es cosa mía, porque los tíos hablamos de las vestimentas, pero es que a mi me está empezando a indignar, me jode, se me hinchan los cojones!! (nunca mejor dicho). Todos tenemos calor, pero creo que no hace falta ir de esa manera por la calle, parece que la ciudad sea un pueblo de playa.
Hoy mi mujer me ha dicho que soy un carca por pensar así. Puede ser, pero ¿no se dan cuenta lo que sufrimos? Claro, que tontería…, es un aliciente.

Y alguna hay que va diciendo que vamos salidos ¿salidos? Que peyorativo, que ignorancia, que diferentes somos –A veces pienso que algunas mujeres no son de Venus, son de Plutón–, que poco nos entienden.

Para nosotros la excitación sexual es algo fisiológico. Igual que tenemos necesidad de orinar y lo hacemos varias veces al día, y en verano vamos más porque bebemos más agua. Lo mismo pasa con la excitación, nos ocurre varias veces al día, en ocasiones sin motivo aparente y en verano se multiplica por la influencia externa.

No se me ocurre ahora mismo una situación similar que puedan vivir las mujeres. Tal vez con los bebés. Imaginemos que la calle está llena de abuelas paseando a sus nietos. Bebés hermosos, regordetes y sonrientes. Debido el instinto maternal (de las que lo tengan) no podrían evitar mirar al bebé y, paradas junto al carrito en un semáforo, no resistirían la tentación de hacerle alguna gracia e incluso pellizcarle los mofletes.
Pues lo mismo nos pasa a nosotros pero con otros mofletes, y, creedme, la ciudad está llena de mofletes.[ver foto] [ver foto] [ver foto]

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3 Respuestas to “Si es que lo que no puede ser no puede ser”

  1. goleador frustradoel 22 jul 2010 a las 9:59 1

    El verano es insufrible y la crueldad femenina, ya de por sí insalvable, se acrecienta en esta época hasta extremos rayanos en la falta de respeto. El centro de Valencia parece la Malvarrosa y, si por un momento somos capaces de dejar de mirarlas a ellas para mirar la cara de los viandantes varones, veremos expresiones de angustia y lascivia insostenible. Malas, muy malas. Yo creo que no deben olvidar que los hombres, en el fondo y en la forma, somos animales…y ya se sabe como acaban estas provocaciones en el reino animal ¡¡¡¡

  2. princesitael 23 jul 2010 a las 16:10 2

    Me adhiero integramente a lo expuesto por goleador frustado.

  3. Vara de Reyel 24 jul 2010 a las 0:53 3

    Carcas, más que carcas. Cuanto tiempo sin escuchar esa palabra… Me encanta y creo que la añadiré a mi repertorio de palabros retros. :o )

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