Parejas y desparejamientos by El goleador Frustrado
Posted by Peter Parker el Miércoles, noviembre 25th, 2009
A mi humilde entender, cuando un abogado trata profesionalmente una separación, únicamente debe pensar en el reparto patrimonial, el régimen de visitas y la pensión de alimentos. Sin embargo, también es cierto que esta desnaturalización y este alejamiento del problema impiden tener en cuenta la cantidad de matices que la nueva situación comporta realmente, máxime cuando hay un niño muy pequeño de por medio. Si además los dos cónyuges son del gremio, la cosa puede ir muy mal o muy bien, pero nunca regular.
Soy afortunado porque mi ex es una mujer del gremio, inteligente, honrada y elegante. El lector avispado podría preguntarse “¿si era tan maravillosa por qué te separaste?”…pues no sé, ahora que lo pienso…quizá el malo era yo¡¡¡ (Sabina dixit: “tenían razón / mis amantes / eso de que antes / el malo era yo”). De hecho, son las cualidades de mi ex las que me están permitiendo sentirme padre pese a las dificultades que conlleva un régimen de visitas por flexible que sea. Delante de él nos queremos y respetamos, y a sus espaldas limamos nuestras diferencias sobre organización, educación, etc…Y esto sin olvidar que soy hijo de padres separados desde que tengo tres meses, lo cual me ha dado una cierta perspectiva de qué cosas se deben hacer y qué cosas no se deben permitir nunca.
Pero quiero retomar una idea: he separado gente embarazada, me separé cuando mi hijo tenía 14 meses, mis padres se separaron cuando yo tenía 3 meses…¿qué está pasando? ¿dónde quedó el modelo clásico de familia, duradero e inquebrantable? ¿Las personas cada vez nos soportamos menos o son los embarazos una época especialmente difícil de superar?
Algunos ya sabéis que soy un gran teórico de la nada y en este tema no podía ser menos: tengo mi propia teoría. Una teoría tan absurda y carente de las mínimas exigencias del método científico hipotético-deductivo como el resto de mis teorías, pero teoría mía al fin y al cabo. Dice así:
Para una mujer moderna, el embarazo es uno de los mejores periodos de su vida. Pese a que se encuentre pesada, débil, somnolienta, hambrienta, con ganas de vomitar, sensible y psicológicamente inestable. Pese a todo ello, el prototipo básico de hembra ibérica trabajadora, válida, inteligente e independiente del siglo XXI, es feliz cuando queda encinta porque en ese momento está sintiendo que su vida tiene sentido y que realmente está obedeciendo un instinto (llámese reloj biológico) y cumpliendo con el principal objetivo que le trajo a esta tierra. Además, se da la casualidad que el seguimiento de su instinto y el cumplimiento de su objetivo vital coincide con algo que les resulta muy deseable desde la niñez, cual es la crianza de un hijo y el sometimiento de éste a sus amorosos dictados.
Como contrapunto a tamaña felicidad nos encontramos con el mancillado macho ibérico: prácticamente célibe, sometido, ignorado, afectado por un gigante síndrome de Peter Pan y recompensado con la absoluta incomprensión de la gente. El pobre macho ibérico no ha seguido un proceso evolutivo de millones de años para el sometimiento conyugal, sino para el esparcimiento de genes a su libre albedrío, debiendo entrar en feroz competencia con el resto de machos si la situación lo requiere, pero nunca mancillado y encadenado, viendo como aumenta el número de obligaciones que tenía hasta entonces. Lo que para ella son tiempos de rosas, para él son tiempos de cipreses. Mucho ojito porque este desequilibrio genera grandes males.
Es evidente que la hembra ibérica clásica (representada por nuestras abuelas) era mucho más comprensiva con el pobre macho ibérico y era mucho menos exigente que la dama de hierro moderna. La mujer de hoy ha ganado a pulso voz y voto, está tan preparada como el varón o más y no va a ceder el terreno que tanto le ha costado conquistar y nunca va a aguantar las insolencias e imperfecciones de un macho atávico e inoperante y mucho menos lo hará durante ese periodo de vida en que ellas acaparan su atención y la de los demás.
Este tema y otros de similar misoginia y mal gusto han sido objeto de numerosas conversaciones cannábicas mantenidas con un amigo tan demente y machista como yo. Y así nos luce el pelo a ambos dos descerebrados.
Moraleja: Señora de hoy, embarazada y/o madre, mime a su hombre, no le restriegue su felicidad por la cara, hágase cargo de la situación tan penosa por la que atraviesa y, sobre todo, no desatienda sus antojos porque él también tiene su corazoncito.
Bienaventurados los embarazados porque de ellos será el reino de los cielos.[ver foto 1] [ver foto 2] [ver foto 13] [ver foto 4] [ver foto 5]
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menos mal que reconoces que eres machista. la conclusión de tu teoría es que la culpable de las separaciones, cuando se producen después del embarazo, es la mujer porque no ha cuidado de su “hombre” …a eso lo llamo yo ver la paja en el ojo ajeno…
No te enfades, Ana. NO digo que la culpa es de los embarazos, sino de la organización y estructura de la familia moderna y, sencillamente, hago hincapié en lo delicado que es el periodo gestacional para el hombre. Antes las parejas tenían mucho más claros los esquemas y determinados problemas actuales ni se planteaban. En cualquier caso, cada cual con su experiencia…
no me enfado, simplemente no me gustan las generalizaciones. y tú mismo lo has dicho “cada cual con su experiencia..” de una experiencia no se puede sacar una teoría…te lo digo como consejo.
Como de una expeirencia se puede sacar una teoría, a eso me he dedicado precisamente, a teorizar (ya reconozco en el texto que soy un “gran teórico de la nada”) a partir de mi propia experiencia y la de mis allegados. Efectivamente, generalizar es malo y me congratularía mucho que a ti no se te pudiera englobar en la categoría de dama de hierro ibérica actual. Si tú misma te sitúas fuera de esa categoría…¿querrías ser mi novia? Prometo levantar la tapa del retrete y plancharme las camisas como siempre he hecho. Besos.
Me ha encantado la frase:
“Lo que para ella son tiempos de rosas, para él son tiempos de cipreses”
Muy premonitoria
. Opino que no se puede generalizar con una sola experiencia, aunque coincido en que algunas parejas que conozco se han regido por el mismo principio que nuestro teórico pensador ha apuntado.
De hecho la frase que mas repite una de ellas es “Mi estado ideal es estar embarazada”, a pesar de que la jodia estuvo 3 meses sin poder levantarse de la cama por riesgo de embarazo!
Bueno, Goleador teoriza y da consejos a partir de una experiencia, no lo consideraría una crítica destructiva y no me parece que del texto solo se concluya quien es el culpable de una separación.
El peso y responsabilidad que lleva el embarazo y la maternidad (inmensamente mayor que en el caso del padre, aunque una proporción sea autoinducido por ellas mismas) y la satisfacciones que les proporciona hasta el punto de suplir muchas necesidades da la impresión de que anula la capacidad de empatizar con la posición del padre.
Pienso que no es cuestión de poner al padre por delante de nada, ni insinuar que sufre, carga o siente más, o al nivel, de la madre, esta claro que no, pero esta última con la razón que le da su situación (y la familia y una parte de la sociedad) puede llegar a velar u olvidar las necesidades del padre hasta que este se vea resentido por ello. Aunque sean menos urgentes o menos importantes que en el caso de la madre también existen.
Por supuesto no creo que eso sea una causa de separación, pero si no hay comunicación en la pareja bien podría ser una chispa que lo desencadene, más en estos días que la gente parece que tiene poca disponibilidad para luchar por una relación.
Ana, búscate amigas que esto está que arde
ya te tengo a ti, Peter. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Desde luego que el embarazo es una época muy complicada para la pareja. Para la mujer es un momento en el que su cuerpo está irreconocible, las hormonas suben y bajan, todos los miedos se acumulan y encima todas las molestias propias del embarazo. y para el hombre el pasar a un segundo plano y la posibilidad de sentirse excluido. Pero es lo que dices, si en la pareja hay comunicación el bache se supera.
y respecto a la proposición de noviazgo de goleador frustrado, debo declinarlo amablemente, pero no te lo tomes a mal, es simplemente porque no me quedan horas en el día. No sé si os gusta Mafalda, pero me siento identificada con la viñeta en la que todos los amigos se encuentran y dicen que no tienen tiempo y entonces deciden jugar a la bomba atómica…pues eso…
Efectivamente hace falta comunicación y un poco de paciencia, entender el texto solo como una acusación hacía las mujeres me parece ondear la bandera del feminismo en contra de esos encefaloplanos machistas a la mínima de cambio.
Eres feminista de gatillo fácil
Desde el punto de vista que me da haber pasado por el embarazo de mi señora y la actualidad paternidad me siento en muchos aspectos identificado con lo que comenta Goleador y lo entiendo más como una llamada de atención, ya que la figura paterna o la futura figura paterna no cuenta o no merece consideración por vuestra parte en algunos de estos momentos.
Goleador fustrado, como mujer, madre y esposa (lo del cura y el juez de paz nos lo ahorramos pero cuando compartes cama. cocina y baño a durante 6 años el título te lo ganas a pulso), a lo que iba: que yo tomo nota de tus palabas. Algunas cosas las comparto y otras no porque no estoy en tu pellejo, pero reconozco mi total y absoluto instinto animal de madre que me deja pocas miras para el resto de cosas que pasan a mi alrededor y entre ellas al querido padre de mi hija.
Me ha gustado tu reflexión, al margen de mis opiniones, porque me ha parecido muy sincera y se agradece que los hombres a veces digáis qué pasa por vuestras cabezas.
Por lo pronto hoy me voy de cena con mi chico (eso si los astros no conjuran contra nosotros y se pone la niña mala…)
me siento sola…
y abandonada…
Pues yo depués de todo, no entiendo nada.
¡¡Vaya como está el patio!!
Debo decir que esperaba un post de Goleador con más saña e ira hacía las rosas. Al final le ha salido muy conciliador y aún así Ana ha saltado al ring con mucha energía. Yo como ciprés que soy o al menos lo he sido (a mí también me ha encantado esa frase), y que conozco a goleador, diré que sí, creo que ha expresado lo que le pasa por la cabeza a modo de aviso para navegantes (ambos dos). Cada uno tenemos nuestro bagaje y lidiamos con las marejadas lo mejor que podemos. Pero lo que todo marinero hace cuando llega a puerto, o debería hacer, es desahogar lo que halló en los confines del océano, lo solo que se pudo sentir y las bestias abisales (véase pulpos y calamares gigantes, además de alguna que otra ballena) con las que tuvo que lidiar.
En fin que ya estoy yo para que me metáis caña, que hace mucho que no navego y lo echo de menos. ;o) Así dejemos a Goleador con su travesía.
Vaya un debate! No te desanimes Ana. Yo no soy madre, pero tuve una larga relación y con matriminio incluído fueron 20 años los que me pasé “criando”.
Digo criando porque erróneamente (ahora lo veo claro, a Dios gracias), eso fue lo que hice con mi pareja durante todo ese tiempo, bien dirigida, claro está por los aquí alabados y mencionados esquemas de la familia tradicional: él Peter pan con complejo paternalista según la situación, ella (yo), con complejo de Wendy-mamá y desesperada y frustrada por intentar ser la perfecta ama de casa, trabajadora y estudiante.
No niego la desesperación de mi expareja, me consta que la tuvo: es muy difícil ser padre e hijo a la vez.
No me parecen muy loables los esquemas tradicionales, perdonadme.
El pasado, pasado está, y lo que nos deja son lecciones para aprender a mejorar.
Tampoco me parece justo decir que a la mujer le encanta estar embarazada y disfruta con ello: evidentemente tiene satisfacciones impagables, pero no nos olvidemos de los sacrificios que comporta.
Aunque a goleador no le falta razón en reclamar cierta atención, uno de los sacrificios que el hombre puede hacer por su mujercita, ya que no puede asumir por su fisiología el parto, los desequilibrios hormonales, etc, es tratar de ser comprensivo con la difícil situación que ambos tienen y que en su mayoría recae sobre ella, ser un hombre maduro (y no sentirse como un niño abandonado pidiendo su teta a la mami).
Para el hombre de hoy no hay nada más aterrador que no sentirse útil, necesario y partícipe de lo que en su hogar sucede.
Para la mujer de hoy no hay nada más aterrador que dejar su vida laboral, económica y emocional en manos de nadie. Yo desde luego no lo haría nunca tras mi experiencia pasada. Me considero plenamente responsable de mi vida.
Como habéis dicho, no hay nada que el diálogo, la comprensión y muchísima paciencia no puedan arraglar, pero desde el primer momento, hasta para lo más básico, no lo dejemos para cuando ya tenemos el problema en marcha, porque suele ser tarde cuando hay “dolores” que han envejecido con nosotros.
Tod@s debemos superar los miedos y esquemas mentales que llevamos dentro (léase a modo de ejemplo el clarificador “Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus) y madurar y disfrutar de la vida: que ya estamos mayorcit@s!!
Pues llegados a este punto, parece que hemos abierto un debate que estaba siendo necesario. Que siiiii, que puedo resultar machista, misógino, mentecato y lo que queráis, pero son reflexiones sinceras y compartidas por muchos maromos. Y, ojo, que no estoy en contra de los embarazos ni a favor de que se extinga la raza humana, pero es verdad que un embarazo de hoy en día es distinto a un embarazo de los años 50 y, por otra parte, digo también que hay que recuperar valores de la pareja tradicional porque, de lo contrario, al final acabaremos todos viviendo en un apartamento de soltero y los embarazos se obtendrán en el IVI por inseminación artificial, porque las parejas actuales está visto que no se soportan fácilmente…51 % de parejas se separan¡¡¡¡ Es un dato gravísimo¡¡¡
Por cierto….GRACIAS CAROLINA, me has entendido a la perfección. Espero que la cena con tu chico fuera maravillosa.
desde mi cobarde cuasianonimato he de dar mi apoyo a goleador y añadir que incluso ha sido muy tibio en sus reflexiones, yo hubiera ampliado mis quejas a otros ambitos del estado matrimonial. Negare haber dicho esto ante mi Augusta Sra. esposa.
gracias sandra…lo has explicado a la perfeccion.
Princesa Leia…erees un cobarde, pero haces bien en esconderte. Ana, ¿aceptamos Sandra como tercero de buena voluntad y voz de la experiencia y hacemos las paces?
vale…he tardado en contestar porque no sabía que la cosa seguía. Aceptamos Sandra…