No es país para zurdos
El mundo está repleto de minorías oprimidas que sufren constantemente el deterioro inducido por una sociedad cruel que no los tiene en consideración e incluso los margina impidiendo su desarrollo.
Hasta los años setenta, cuando la comunidad científica definió el ser zurdo como una característica más de la persona, se consideraba a los “siniestros” como personas con una discapacidad y alguno había que todavía los consideraba seres relacionados con el demonio a los que había que convertir.
Cuando era niño, en el parvulario, una de las profesoras me obligaba a escribir con la derecha, por suerte, cuando mi madre se enteró no tardó en presentarse allí y quitarle esas ideas absurdas de la cabeza a la maestra.
Yo, por supuesto, no me acuerdo, pero ella aun lo cuenta y ya debe hacer más de treinta años, no se si pensar que a mi madre se le pudiera escapar algún guantazo bien dado y que la profesora perdiera algún diente en el encuentro, pero esas son cosas que pasan en estos tiempos que corren y mi madre es una persona muy diplomática.
A pesar de la rápida reacción de mi madre creo que puedo afirmar con toda seguridad que ya era tarde, el daño ya estaba hecho la lateralidad de mi cerebro brilla por su ausencia, el hemisferio derecho se pelea con el izquierdo para ver con que mano me rasco las narices, en ocasiones no distingo la mano derecha de la izquierda, nunca podré tocar bien la guitarra y mucho menos la armónica, a veces no se como es posible que sepa escribir y todo por culpa de doña Herminia.
En el instituto, con dieciséis o diecisiete años, es decir, hace menos tiempo, me encontraba de visita en el Museo San Pio V, tomando notas cerca de un cuadro con el resto de mis compañeros, cuando se me acercó un hombre de edad avanzada.
- ¿No te da vergüenza? - Preguntó sin venir a cuento.
Le miré sorprendido, mirando a cada lado para cerciorarme que se refería a mi y para comprobar que no estaba estropeando algún cuadro.
- ¿Por qué lo dice?
- Por escribir con la izquierda - Contestó con tono grave, mirando la mano con la que iba tomando notas en mi cuaderno.
- Por supuesto que no y no soy el único - Añadí muy chulito mientras señalaba a otro compañero de clase que, a pocos metros de mi, también escribía con la izquierda.
El hombre no dijo nada más, miró a mi compañero, me miró y se marchó con algo de prisa, ya de espaldas me pareció que se santiguaba, quizá pensó que las hordas del maligno estaban emergiendo del averno.
Ha sido en estas dos semanas cuando he comprendido la completa amplitud de la injusticia que he estado sufriendo desde la infancia y que otros como yo la sufren día a día.
Sabía lo duro que era ser zurdo y los continuos obstáculos que hay que superar constantemente en los quehaceres cuotidianos, pero ha sido ahora que he tenido que ser diestro por necesidad cuando he descubierto como se vive al otro lado.
Con la zurda escayolada no he tenido más remedio que desempolvar habilidades con la diestra que creía olvidadas, tan solo para descubrir que todo es mucho más fácil. Una cosa tan básica como es la ropa que utilizamos cada día esta preparada para diestros, los botones y las cremalleras están a la derecha y basta esa mano para abrocharlo sin problemas. Cuando algún vecino me veía escayolado siempre me decía que había tenido suerte porque me habían escayolado la izquierda (la gente tiende a pensar que todo el mundo es diestro), cuando les informaba de mi condición de zurdo ponían cara de lástima y añadían un “pues vaya faena”, pero ahora lo tengo claro ¡Menos mal que me han escayolado la izquierda! No me puedo imaginar, aun siendo zurdo, tener que abrocharme una camisa con solo libre la mano izquierda.
Además me he pasado la vida engañado, siempre creí que tenía mala suerte con los lápices y que todos los que me regalaban eran de mala calidad, cuando les sacaba punta siempre se me rompían, ahora he descubierto que el sacapuntas era para diestros y que lo estaba haciendo al revés y con las tijeras la sorpresa ha sido más grande, pensaba que era torpe y no se me daba bien, había oído lo de las tijeras para zurdos, pero pensé que era de coña, el otro día corté con la derecha una camiseta vieja para hacer trapos y todavía estoy alucinando, nunca había cortado algo con tanta facilidad, ni siquiera papel, a ver si va a resultar que mi cepillo de dientes y mi cuchilla de afeitar son para diestros.
No me extraña que digan que los zurdos vivimos menos, nos están consumiendo la vida con cada actividad que realizamos.
Aquí os mando unas fotos de unas amigas zurdas que han tenido que salir adelante en la vida como buenamente han podido.





on Abril 17th, 2008 at 8:25 am
Buenos días,
escribo solo unas letras para hacer pública mi condición como zurdo y no solo para ello, sino para promocionarla porque si bien es cierto todos los zurdos hemos sufrido cosas como las descritas en este blog, somos nosotros los zurdos los que deberíamos unirnos para el bien de nuestros futuros hijos (los que los tengan o vayan a tenerlos jejeje).
Por todo ello, aquí aporto mi granito de arena:
http://www.anythingleft-handed.co.uk/
De gran interés utensilios de cocina, cuchillos de pescado (siempre me jodió un huevo porque creo que no hay cosa mas hecha a proposito para diestros que el cuchillo de pescado) y dispositivos para el ordenador.
Por cierto, como juega un zurdo al golf? No se me habia ocurrido hasta que acabo de ver el apartado de golf…
Aupa los Zurdos!!!!
Javi