Pajas by David Albiñana
Posted by Peter Parker el Miércoles, febrero 20th, 2008
Dice el refrán que “los mejores polvos de soltero, y las mejores pajas de casado”. Mentira cochina. De casado – y no te digo nada si tienes hijos – las cosas se complican hasta extremos inimaginables. Y no hablo solo de cuestiones prácticas, sino fundamentalmente de que te quedas p’allá.
Yo además para las pajas soy muy clásico. No me van las cosas raras, salvo algunas excepciones de lo más escabrosas. Y además de clásico, soy tremendamente realista, y con los años, pues más aún. Así, si me estoy imaginando por ejemplo que me tiro a una brasileña tetona en la playa de Copacabana, soy de los que empiezan imaginándome el viaje en avión. Me molan los preliminares hasta cuando me pajeo, y además le dan credibilidad al asunto, cosa que para mí es imprescindible. Cómo me ligo a la tía, cómo se quita el sostén y aparecen esos dos enormes melones supurando miel por el pezón …
Pero como digo, el matrimonio lo complica todo. Para colmo, yo soy fiel por vocación, y desde que tengo hijas, soy fiel hasta de pensamiento. Con eso quiero decir que para imaginarme follando con otra, primero tengo que imaginarme que me he separado de mi mujer. Porque, ¿qué coño hago yo en Brasil, y encima con otra, en vez de estar comprando pañales en Mercadona?
Y como con los años me vuelvo más y más puntilloso, cuando me imagino que estoy separado, y dando por sentado que el Juez le va a dar mi casa y la mitad de mi sueldo a mi mujer junto con la custodia de mis hijas, el primer problema al que me enfrento es dónde de coño voy a vivir, o lo que es lo mismo, cómo es el catre donde voy a pegar los polvos salvajes con mis ligues imaginarios. Y luego si tendré coche para llevármelas al huerto, o barco para mis follingas ultramarinas, y si coincidirá con el fin de semana que tendré a mis hijas …
Y así he entrado en una espiral de confusión y flacidez. Ahora veo una tía buena por la calle o una escena erótica en la tele, y sigo con el mismo vacío en la entrepierna. Tengo trauma de que el impulso sexual me lleve a un cuarto de hora de tribulaciones para acabar con los pantalones bajados, el culete frío y un pellejo arrugado en la mano. Para no hablar de la cara de gilipollas.
Pero desde el lunes pasado nada es lo mismo. Resulta que estaba comiendo en casa viendo el telediario con mi mujer y, de repente, el notición. El Gobierno acaba de aprobar un paquete de medidas sociales que incluye una ayuda de quinientos euros mensuales para los padres separados con cargas familiares. Ni que decir tiene que no llegué ni al postre. Me fui zumbando al cuarto de baño y desde entonces salgo a seis pajas diarias. Desde que tengo los quinientos pavos, mis erecciones vuelven a ser fenomenales … ¡! Gracias, Zapatero ¡!
Menos mal que has vuelto David, no sabíamos que hacer solitas en estas playas de Copacabana.
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Grande, grande, grande.
Que grande!
lo que me he reído David!
jajajajaja
buenísimo!
Acabo de encontrar tu blog y me lo apunto!
Enhorabuena por el POST.
De lo mejor que he leído en mucho tiempo…
Saludos David.
Buen relato.
Veredicto: el post da para paja.