Yo no soy así
Está claro que los Miércoles Fotográficos no morirán de éxito, y, por suerte, ahora que he embaucado a un par de amiguetes a colaborar y la invitación esta abierta a quien lo desee, tampoco lo hará por abandono. Pero ha surgido un contratiempo, algo que puede llevar al traste con nuestro camino a la fama, algo que está por encima de todo, algo con poder para cambiar las cosas.
No, no me estoy refiriendo a mi mujer, no…, peor aún, a mi Madre.
Por lo visto en alguna conversación a alguien se le escapó y mi santa madre sintió curiosidad. Lógicamente se interesa por sus hijos, su vida, sus amistades y sus hobbies y, muy a mi pesar, entró en el blog para ver que era eso sobre lo que su hijo escribía cada semana.
Con tanto acierto que fue a darse de morros con ese último gran artículo de David, “Las pajas”.
No me quiero ni imaginar la cara de la pobre mujer leyendo las cosas que hace David en la intimidad de su cuarto de baño, las cosas que le pasarían por la cabeza, años de tener a su hijo en un pedestal tirados por la ventana. Por su mente pasarían imágenes de mi niñez y el recuerdo de todos sus esfuerzos dedicados a mi educación harían brotar lágrimas que se deslizarían lentamente por sus mejillas.
Soy el primogénito, el mayor de cuatro hermanos, alguien que siempre se ha destacado por tener los pies en la tierra, una persona responsable en la que la familia ha tenido un modelo de virtud, un referente de integridad. No se desde ahora si podré mirar a mi familia a la cara.
Mamá, son las amistades, tu sabes que yo no soy así, me conoces bien, pero uno no acaba de darse cuenta de con quien se junta hasta que es demasiado tarde. Y la cosa no acaba aquí, está empeorando. El otro día mi amigo Pascual me pidió que hablara sobre unas pastillas nuevas que han salido al mercado.
Si, Pascual, ese chico tan simpático que viene algunos sábados a comer a casa, que siempre se ofrece a poner y quitar la mesa y que es padre de una niñita guapísima.
Tranquila Mamá, no es de esas pastillas que te estás imaginando, Pascual no es de esos, es mucho peor, las pastillas son para cambiar el olor y el sabor del semen (mira lo que me obligan a decir)
¿Pero en que estará pensando este tío? Como diría Paul Vitti: “Su mujer es la que le da el beso de buenas noches a su hija”.
Yo por mi parte apoyo estas iniciativas, analizándolo a fondo la idea no es mala, de aquí a que sepa y huela como el gazpacho manchego hay un paso, pero lo difícil, lo realmente difícil, es que la pareja se anime a probarlo y toda ayuda es poca. Esto puede servir a muchos a los que no les funcionaba la excusa esa de que es bueno para la piel y suaviza la garganta.
Según he leído el nuevo sabor es el de manzana y se trata de un producto 100% natural que mantiene las propiedades de las distintas frutas con las que se produce. No debe faltar mucho para que lo saquen con distintos sabores: fresa, menta y limón.
Si un día tu pareja te dice que se siente débil o que está algo constipada, tu le dices que lo que pasa es que no come bastante fruta y que necesita vitamina C, por suerte tu tienes exactamente lo que necesita. Una dosis cada ocho horas, eso si, al igual que la fruta, en este caso también hay que pelarla antes.
Mamá tu sabes que tu hijo no es de esos, esas cosas no me interesan, son las malas compañías que me pervierten. Las fotos que acompañan estos artículos son porque si no la mitad de estos cafres ni se lo leen, yo ni las miro, las elijo al azar, ya sabes que soy un santo, tu pequeñín de siempre, un angelito.





















