Mi Tesoro ya no es solo mío (o donde comen tres comen cuatro)
Ya se me han terminado las vacaciones, pero me ha dado tiempo a reflexionar y darme cuenta de cómo puede acabar esta historia.
La cosa se me está yendo de las manos. Yo era feliz con mi blog, con mis carencias de sueño en las madrugadas del miércoles, juntos “mano a mano” en esas largas noches de vigilia y de musas semi-desnudas. Eramos felices los dos solos, en paz, amor y armonía.


Conformándome con los ánimos de mi mujer, y algún que otro incondicional, puntuales cada jueves en el correo.
Pero la raza humana busca la comodidad por naturaleza y cuando le comenté a mi amigo David que cualquier colaboración suya sería bienvenida solo pensé en que podría dormir más, no me di cuenta que estaba abriendo la Caja de Pandora.
Esta situación de meter a un tercero entre mi blog y yo nos está sumiendo en una profunda crisis. Sin esperarlo han aparecido seguidores de ambos bandos, mensajes que llegan al correo de los Miércoles indicando las preferencias de uno y de otro, tengo el buzón que parece el programa de Torrebruno, Tigres, Tigres!!! Leones, Leones!!!. Mensajes alabando a David, unos pidiendo más, otros que se sienten identificados, casi me pareció ver flojear a mi mujer, pero por suerte alguno se acuerda de mi y esa pequeña chispa ha mantenido mi esperanza.
David es bueno, una persona instruida, que lee libros, que tiene mucha labia -su oficio lo requiere-, y con una capacidad narrativa humorística inmensa. Los tres en armonía, David, el blog y yo, somos como un puzzle bien encajado, como una máquina de piezas perfectamente engrasadas.


No me cabía duda de que nuestra alianza enriquecería los Miércoles, me brindaría más libertad y tiempo libre, pero comprendí -Espero que no demasiado tarde- que a este paso mi amigo acabaría apoderándose de Mi Tesoro.
Se ha generado una competencia entre David y yo, y poco ha faltado para terminar con una amistad de años, no llegamos de milagro a las manos, pero el trato llegó a convertirse en una pesadilla. Teníamos que soportarnos el uno al otro en los partidos de fútbol 7 y la situación empezó a afectar al resto de los compañeros y al rendimiento del equipo hasta el punto de perder varios encuentros debido a la tensión que se genera en el campo.
Además en el Blog, David se estaba llevando todo el protagonismo y yo me sentía desplazado.

Este ambiente de crispación y mi miedo a un futuro en el que me veo a mi mismo fuera de juego, no indica que vamos a perder las inestimables colaboraciones de David, no temáis, he encontrado una solución, o más bien, la solución me ha encontrado a mi.
Las colaboraciones de David han despertado la curiosidad de algunos lectores y las ganas de exponer sus propias ideas y vivencias. Muchos han encontrado una puerta abierta al desahogo y me han llovido las propuestas para colaboraciones futuras, por supuesto todo el monte no es orégano y esta es una publicación seria. Se revisarán todas las peticiones y se hará una valoración de cada una comprobando que se cumplan los requisitos mínimos para merecerse tan gran honor.
No os extrañéis al encontraros en un futuro con que somos cuatro
,
cinco

o seis.

