Artículos eróticos
Andan por mi casa, probablemente olvidados en algún cajón, un par de juguetitos de esos utilizados para animar los momentos carnales de la pareja. Uno de ellos, algo ya pasado de moda y probada su ineficacia es el Play. Creo que de la marca Durex, y que consiste en una capsulita, algo así como una bombona de oxígeno para un Click de Famobil, que vibra y que gracias a un aro de goma te la enfundas de manera que quede en la parte de arriba del pene.
La idea es que esta vibración haga vibrar, valga la redundancia, a la mujer mediante su contacto con el clítoris. Menudo fiasco, cuando te la pones y entras en faena tienes que quedarte quieto en un punto en el que la señora reciba el contacto, como empieces para dentro y para fuera se acabó el rollito, la mujer no nota la vibración y encima tu tienes una bombona con motorcito que te aprieta el cimbrel. Si le pones unas gafas de buzo en miniatura parece que se va de expedición por grutas submarinas.
El otro juguetito es del mismo rollo pero mejor pensado, se trata de un delfín de silicona, con un agujero en el centro por el que te lo enfundas y que en su cabeza tiene otra capsulita. Esta vez de más potencia, que hace que vibre el delfín y sobre todo su cabeza, que es lo que, en este caso, tiene que hacer contacto.
La historia en la misma, cuando encuentras la posición no puedes moverte, pero yo pongo el motorcillo a toda potencia y aquello empieza a sacudirse y a masajear y es la caña, vamos, que ya puede mi mujer espabilarse en buscar la posturita.
Se lo que estáis pensado, pero no, por mi salud mental evitaba mirarme en el espejo con el delfín en la polla. Creo que de la vergüenza ni la máxima potencia hubiera servido para levantar nada después de verme.
Mi señora se ha paseado alguna vez por el Ann Summers de la calle Ruzafa, y algún que otro cacharrito de esta índole ha regalado a alguna amiga por su cumpleaños, no es un regalo común, pero si original y estoy seguro que, pasada la sorpresa, al final le acabarían cogiendo el gustillo.
Claro que esas visitas a la tienda también hacían que se me metiera el miedo en el cuerpo al pensar que pudiera aparecer en casa con otro trasto para nosotros. Yo soy del parecer que con amor y armonía se puede probar todo, pero que la cosa no sea muy grande, que las comparaciones son odiosas y no sea que al final tenga que rescatar del cajón el delfín para mis momentos de soledad.
Todo esto, hace tiempo olvidado, me lo han traído a la memoria los amigos de Yonkis que se han hecho eco de una noticia relacionada con el tema. Por lo visto, como en todas partes la tecnología avanza y en el rollo este de lo erótico no se iban a quedar atrás.
Viendo que, de los cinco sentidos con los que disfrutamos de estás sensaciones, el olfato no estaba bien aprovechado, a alguien se le ha ocurrido sacar al mercado Vulva, un aroma de esencia vaginal, solo apto para mayores de dieciocho años.
No es una broma y es una lástima que sea tan tarde, porque esto abre un sinfín de reflexiones que me gustaría exponer.
Por lo pronto se me plantea la duda del método de extracción, si es de elaboración natural hay que informarse si tienen puestos libres y donde enviar el currículum.
Por otro lado, la fórmula de esto será como la Coca Cola, tendrá un componente secreto. No imagino leer el prospecto y encontrarme en las especificaciones algo como: Este frasco fue elaborado con la inestimable participación de MariPili, veinticinco años, natural de Matalascañas, Huelva.
Y mas importante aún, ¿llevará una fecha de caducidad? ¿Habrá que conservarlo en frío? que todos sabemos que esta esencia aromática, por muy irresistible que sea la mujer, cuando lleva un tiempo macerando echa un tufillo que tumba.
Para el que quiera más información le remito a la web oficial, desde donde incluso puede solicitar el producto - http://www.riechmichund.com/ - y para los más perezosos aquí tengo unas imágenes de la promoción, algunas tomadas de Yonkis.com y otras de la misma web oficial






on Septiembre 20th, 2007 at 13:20
Pues, no pensaba que el juguetito de Durex fuera para ellas.
Primero porque a mi la vibración del patito que me regaló un amigo me hace eyacular, así que pensé que era para ayudar a los motores lentos.
Segunda porque, pensaba que se ponía en la base del pene, osea dónde los pelillos, y como creo que nadie la mete totalmente hasta el fondo, no pensaba que pudiera buscarse el roce con el clítorix.
Así que, como mucho, pues pensaba que haría que pareciera que el pene se mueve más, es decir, aunque vayas de Valencia a Teruel, no es lo mismo si todo está bien asfaltado que si está lleno de baches, no? En el segundo caso hay “más movimiento”.
Bueno, eso pensaba.