Septiembre 27th, 2007

Miss Italia

Posted by Peter Parker in Cine/televisión

Menudo pollo se ha montado en el certamen de Miss Italia. Por supuesto no soy tan ingenuo como para pensar que los escándalos relacionados con este tipo de certámenes solo se daban en España, pero hay que reconocer que esta historia es mucho más divertida que todo lo relacionado con los sobornos o la compra de candidaturas que se han dado en nuestro país.

Además de la pelea en directo de los presentadores de la gala está el tema de los culos.
¿Cómo se le ocurre al diseñador argentino Guillermo Mariotto, miembro del jurado de Miss Italia, pedir ver los traseros de las aspirantes para poder valorar? Será cochino el tío. ¿Es que no se da cuenta que las está tratando como ganado?

Andá!! ¿Y el certamen este en que consiste? En llevarlas de arriba a bajo por un escenario ligeritas de ropa. Si solo falta un señor con boina y bastón que las vaya arreando.
- Luceraaaaaaaaaa!!! anda palla, tira!!, tira!!, no te salgas de la fila, yeeee!!, yeee!!
Solo hay que ver un poco Supermodelo 2007 para ver que el italiano ese gritón es una versión moderna de pastor borreguero.

No deja de sorprenderme que, aquí que estamos a la que salta con el tema del sexismo (antes llamado feminismo), se siga celebrando este concurso. Debe de dar pasta la cosa porque, aunque puede que no me haya fijado bien en el trasfondo del asunto, no creo que pueda pasar por un concurso cultural. Me parece recordar que a las chicas se les suelen realizar algunas preguntas para ver como se desenvuelven, pero vamos que de ahí a cambiarle el nombre al programa y llamarlo ¿Sabes más que una Miss España? Hay un trecho.

Cuando te vas a la web a ver las fotos no te pone: Fulanita De Tal, veintitantos, física nuclear, licenciada en patatin superior, habla cuatro idiomas y chapurrea chino mandarín. Coeficiente intelectual 145.
No nos engañemos, si nos ponemos a pensar un poco en el concursito aquí lo que cuenta es lucir el bikini y el traje de noche escotado. A pesar de ello el jurado debe valorarlo más cosas, no solo tiene que fijarse en las tetas, hay que ver si la chica es simpática, si cruza las piernas como una señorita y si sabe corte y confección o encaje de bolillos.
No me extraña que al señor Marotto se le haya antojado ver si los traseros están bien formados. Yo hubiera hecho lo mismo. Los glúteos no solo sirven para sentarse o para que se te oigan los pedos, no, es una parte importante de nuestra anatomía que se debería cuidar y valorar tanto o más de como se hace actualmente con el busto.

Está la cosa muy descompensada y soy un ferviente partidario de impulsar la importancia de nuestras posaderas.
Hace poco se editó un libro con imágenes de traseros, salió en las noticias y todo. Es curioso, digo yo que sería de un buen fotógrafo, porque te metes en Internet y encuentras las que quieras y aún así a este le daban mucho bombo. La pena es que no he encontrado nada sobre el tema (he probado a poner “fotos culos” en Google pero no salía lo que yo quería). Aunque en mi búsqueda sobre el tema me he encontrado con la web de Sloggi (http://smys2.sloggi.com/) un marca de ropa interior que ha montado un concurso de culos donde se puede ir votando a la peña, por supuesto no he tardado nada en concursar con el mío propio, a ver si me encontráis y me votáis.

A raíz de la polémica en Miss Italia y del interés mediático en que se ha sumergido el señor Marotto, este se ha tomado la libertad de crear un nuevo título al certamen: “Miss Cara B”. Para esta edición se ha elegido a Federica Di Bartolo, de 23 años, os incluyo una imagen de ella y otras más de mi archivo personal de Caras B.
Federica Di Bartolo Miss Cara BMiss Cara B - 1Cara B - 2Cara B - 3Cara B - 4Cara B - 5

Septiembre 19th, 2007

Artículos eróticos

Posted by Peter Parker in general

Andan por mi casa, probablemente olvidados en algún cajón, un par de juguetitos de esos utilizados para animar los momentos carnales de la pareja. Uno de ellos, algo ya pasado de moda y probada su ineficacia es el Play. Creo que de la marca Durex, y que consiste en una capsulita, algo así como una bombona de oxígeno para un Click de Famobil, que vibra y que gracias a un aro de goma te la enfundas de manera que quede en la parte de arriba del pene.
La idea es que esta vibración haga vibrar, valga la redundancia, a la mujer mediante su contacto con el clítoris. Menudo fiasco, cuando te la pones y entras en faena tienes que quedarte quieto en un punto en el que la señora reciba el contacto, como empieces para dentro y para fuera se acabó el rollito, la mujer no nota la vibración y encima tu tienes una bombona con motorcito que te aprieta el cimbrel. Si le pones unas gafas de buzo en miniatura parece que se va de expedición por grutas submarinas.

El otro juguetito es del mismo rollo pero mejor pensado, se trata de un delfín de silicona, con un agujero en el centro por el que te lo enfundas y que en su cabeza tiene otra capsulita. Esta vez de más potencia, que hace que vibre el delfín y sobre todo su cabeza, que es lo que, en este caso, tiene que hacer contacto.
La historia en la misma, cuando encuentras la posición no puedes moverte, pero yo pongo el motorcillo a toda potencia y aquello empieza a sacudirse y a masajear y es la caña, vamos, que ya puede mi mujer espabilarse en buscar la posturita.

Se lo que estáis pensado, pero no, por mi salud mental evitaba mirarme en el espejo con el delfín en la polla. Creo que de la vergüenza ni la máxima potencia hubiera servido para levantar nada después de verme.

Mi señora se ha paseado alguna vez por el Ann Summers de la calle Ruzafa, y algún que otro cacharrito de esta índole ha regalado a alguna amiga por su cumpleaños, no es un regalo común, pero si original y estoy seguro que, pasada la sorpresa, al final le acabarían cogiendo el gustillo.

Claro que esas visitas a la tienda también hacían que se me metiera el miedo en el cuerpo al pensar que pudiera aparecer en casa con otro trasto para nosotros. Yo soy del parecer que con amor y armonía se puede probar todo, pero que la cosa no sea muy grande, que las comparaciones son odiosas y no sea que al final tenga que rescatar del cajón el delfín para mis momentos de soledad.

Todo esto, hace tiempo olvidado, me lo han traído a la memoria los amigos de Yonkis que se han hecho eco de una noticia relacionada con el tema. Por lo visto, como en todas partes la tecnología avanza y en el rollo este de lo erótico no se iban a quedar atrás.
Viendo que, de los cinco sentidos con los que disfrutamos de estás sensaciones, el olfato no estaba bien aprovechado, a alguien se le ha ocurrido sacar al mercado Vulva, un aroma de esencia vaginal, solo apto para mayores de dieciocho años.

No es una broma y es una lástima que sea tan tarde, porque esto abre un sinfín de reflexiones que me gustaría exponer.

Por lo pronto se me plantea la duda del método de extracción, si es de elaboración natural hay que informarse si tienen puestos libres y donde enviar el currículum.
Por otro lado, la fórmula de esto será como la Coca Cola, tendrá un componente secreto. No imagino leer el prospecto y encontrarme en las especificaciones algo como: Este frasco fue elaborado con la inestimable participación de MariPili, veinticinco años, natural de Matalascañas, Huelva.
Y mas importante aún, ¿llevará una fecha de caducidad? ¿Habrá que conservarlo en frío? que todos sabemos que esta esencia aromática, por muy irresistible que sea la mujer, cuando lleva un tiempo macerando echa un tufillo que tumba.

Para el que quiera más información le remito a la web oficial, desde donde incluso puede solicitar el producto - http://www.riechmichund.com/ - y para los más perezosos aquí tengo unas imágenes de la promoción, algunas tomadas de Yonkis.com y otras de la misma web oficial
Aroma de Vulva 5Aroma de Vulva 4Aroma de Vulva 3Aroma de Vulva 2Aroma de Vulva 1

Septiembre 12th, 2007

Mamada inolvidable

Posted by Peter Parker in amigos

Lo que a continuación relato, a pesar de estar narrado en primera persona, no me sucedió a mí, lo transcribo tal cual me lo contó un buen amigo del cual he preferido omitir su nombre. Voy a ello:

A Bryan lo conocí en Londres cuando estuve estudiando allí. Luego, cuando ambos nos pusimos a trabajar, seguimos manteniendo el contacto, pero nuestras empresas requerían que nos desplazáramos a menudo a otros países y nuestra comunicación acabó básicamente reducida a mensajes de e-mail cada vez más esporádicos.

Este mes de julio, cuando hacía casi un año que no me llegaban noticias suyas, recibí un correo donde me contaba que había alquilado, con su hermano y unos amigos, una casita en Menorca y me invitaba a escaparme unos días para vernos y recordar viejos tiempos entre mar, sol y cubatas.

Me encontraba de vuelta en España, viviendo en Valencia y, aunque la empresa donde trabajaba en ese momento no iba a dejar que me cogiera vacaciones, si podía pedirme un viernes y aprovechar un fin de semana largo.

Llegué el jueves algo tarde y por suerte para mi el plan para ese día no contemplaba salir de la casa, con lo que pude descansar del viaje e instalarme cómodamente.
Bryan, su hermano y dos amigos más habían comprado bebida para un regimiento y algo de cena y pensaban pasar toda la noche bebiendo, charlando y oyendo música sin moverse de allí. El día siguiente lo pasamos casi entero dormitando en la playa.
En esos momentos solo éramos cinco, pero, Bryan me contó que iba a haber algo de trasiego de más amigos que había invitado y que aparecerían a lo largo del fin de semana.
La noche del viernes fuimos a recorrer los garitos de la zona y a relacionarnos con las nativas del lugar, mucha fiesta, mucho chupito y mucho buitreo, lo pasamos bien.
El sábado, muy avanzada la mañana, casi al mediodía, llego Valeria.

Valeria era de Milán. La conocí hace unos años cuando vino unos días a Londres para visitar a Bryan. Nos caímos bien, pero a su marcha solo sabía de ella lo que contaba Bryan ocasionalmente.
Me alegré de volver a verla, estaba preciosa, su piel tostada por el sol resaltaba sus ojos verdes, los rizos negros le caían indomables hasta mitad de la espalda y su sonrisa seguía tal cual yo la recordaba.

Aunque ya éramos siete los amigos de Bryan congregados en la isla, la noche del sábado se presentaba más tranquila que la anterior. Decidimos pasarnos por una playa en la que había un par de chiringuitos cerca de la orilla.
El sitio era agradable, varios taburetes para tomarte algo en la barra y unas cuantas mesitas esparcidas sobre un tablado que se encontraba pocos metros separado del mar.

Mientras el resto bailaba o bebía, Valeria y yo nos pusimos pronto al día resumiendo lo que habíamos vivido desde que nos vimos por última vez. La conversación se hizo cada vez más interesante, claro que yo podía pasarme horas escuchando su acento italiano aunque me estuviera leyendo la guía telefónica en voz alta, pero ha medida que pasaba el tiempo fue creciendo la afluencia de gente lo que supuso el aumento del volumen de la música, con lo cual ambos, quitándonos el calzado, optamos por alejarnos paseando por la playa y seguir la charla. Hablando de trabajo, política y sueños acabamos lejos de la luz del chiringuito. Nos sentamos en la arena muy cerca del mar, parecía que se trataba de asfalto, no corría el aire y no había olas más que un leve movimiento en la orilla. De repente Valeria se levantó, y diciendo que tenía calor se desabrochó la camisa dejando a la vista unos pechos firmes que parecían apuntar a las estrellas, se soltó la falda y la dejó deslizar hasta sus pies, me miró y dijo - ¿vienes?.
Sin esperar respuesta salió corriendo y se zambulló en el agua. Todavía recuerdo la sensación de perplejidad que me dejó paralizado un instante, cuando me repuse me quité la camiseta y los pantalones y la seguí solo con unos calzoncillos que nunca hubiera elegido para la ocasión.

Había sido un día caluroso y la temperatura del agua era perfecta.
Cuando la alcancé me esperaba sonriente, intercambiamos tres o cuatro palabras estúpidas y no puede aguantar más, la acerque a mí y la besé. Acaricié su espalda mojada, disfrute del sabor salado de sus pezones, deslicé mis manos hasta su culito respingón y luego suavemente las llevé delante.

Cuando pensaba que tardaría poco en explotar o que con la erección iba a reventar los calzoncillos, detuvo mis caricias y se arrodilló frente a mí deslizando hacía abajo mi ropa interior. El agua le llegaba casi a la barbilla, tenía mi pene justo delante y yo, reprimiendo mi impaciencia, me mantuve quieto como una estatua, notaba los testículos sumergidos en el agua y el resto fuera apuntando para arriba como un cañón apunto de ser disparado. Se la metió en la boca y con su lengua y dientes me acarició el glande, mientras, con una mano me acariciaba los testículos bajo el agua. Con movimientos rítmicos recorría con sus labios todo el tallo que le cabía en la boca, de arriba abajo intermitentemente. De pronto, muy lentamente, bajó la barbilla. Mi pene y su boca quedaron bajo el agua mientras ella seguía con aquel movimiento que me volvía loco, apretando y aflojando, subiendo y bajando, la sensación no podría describirla, pero me miró mientras emergía y mi cara debió delatarme porque una sonrisa asomó por sus ocupados labios.

Repitió la operación varias veces junto con otros juegos hasta que no pude más, se lo indiqué con un gesto, así que dejó que sus manos acabaran el trabajo bajo el agua, la oscuridad del mar ocultó cualquier posible prueba.

Me dejé caer de rodillas y la besé, estoy seguro de que mi cara debía seguir mostrando esa expresión de flipado, los ojos salidos de las órbitas y una sonrisa difícil de borrar. Ahora era mi turno y tenía que estar a la altura, pero esa es otra historia.

Al día siguiente le pregunté a Valeria donde había aprendido a hacer eso, por supuesto no me contestó, pero me dijo que el secreto estaba en colocarse de manera que el agua te cubra por el sitio exacto.
Que cubra por aquí 1Que cubra por aquí 2Que cubra por aquí 3Que cubra por aquí 4

Septiembre 5th, 2007

No puedo creer las noticias de hoy

Posted by Peter Parker in general

No puedo creer las noticias de hoy
No puedo cerrar los ojos y hacer que desaparezcan.
¿Cuántas veces tendré que escribirlo en este blog?

No se si sentir vergüenza, rabia o miedo, quizá un poco de cada aderezado con mucha tristeza.
No hace falta irse al Líbano, Irak o Sudán, con lo que tenemos aquí es suficiente.
Enciendes el noticiario del mediodía y oyes que un hombre ha matado a golpes al hijo de su pareja, que han encontrado a un feto de seis meses abandonado en un contenedor y que otro hombre ha rociado con ácido a su mujer. Para ilustrar más esta última noticia te muestran testimonios de otras mujeres que han sufrido la misma suerte. Todas, lógicamente, con secuelas psicológicas además de las físicas. Una de ellas, postrada en la cama, completamente desfigurada, con unos tubos en la nariz que la ayudan a respirar, cuenta con voz casi inaudible:
- Todavía se tiene un poco de miedo
- ¿De que? - Pregunta la periodista
- De él
Y, además, un rumano que se quemó a lo bonzo en Castellón para protestar de su precaria situación y la de su familia.

Todo esto en crudo, salteado con las muertes de tráfico, en los quince minutos que empleo desde que me siento hasta que me levanto de comer. Parecía que era intención del noticiario mostrar claramente de lo que somos capaces.

La humanidad es un virus, un cancer, no solo para este planeta que habitamos y para los más cercanos cuando empecemos a visitarlos, lo somos para nosotros mismos.
El mayor depredador del hombre es el mismo. Y creo que la causa principal de esto no es más que el miedo, miedo al prójimo que no conocemos, miedo al desprecio, miedo a la vergüenza,… miedo al miedo.

Parece que se actúa pensando: “Antes de que venga el otro y me haga daño por si acaso voy a hacérselo yo”.
El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento y el sufrimiento lleva al lado oscuro (pensándolo bien tiene sentido). Y hacía allí parece que vamos todos en picado.

Estamos lejos de ser uno, de formar una comunidad de seis mil millones de individuos, de vivir en paz. Porque cada uno piensa en si mismo y en sobrevivir a sus miedos.
En estos momentos de ahogo pesimista tiendo a recordar aquellas películas de Manuel Summers de la serie “todo el mundo es bueno”, para tratar de recuperar la esperanza en la raza humana. Cuanto han cambiado algunas cosas desde entonces y la verdad es que asusta, la cosa está llegando a un punto que es mejor esconder la cabeza y que pase lo que tenga que pasar.
Esconder la cabeza