Día mundial
Probablemente a raíz de los recientes día orgullo friky y del día mundial sin tabaco, es por lo que me he puesto a pensar en los días mundiales.
En este mundo nuestro, no escatimamos en gastos, hay trescientos sesenta y cinco días disponibles, gratis, y hay que buscar una excusa para ocuparlos todos.
Tenemos día de la madre, día del padre y día del niño, bien, la familia más o menos está cubierta, pero he estado investigando y la lista es enorme, incluso en ocasiones se solapan.
El día de todos los santos, el día de los santos inocentes, el día de las naciones unidas, el día del libro, el día mundial del agua,… No hay día mundial del comic, ni día de la cerveza, habría que mover el tema, pero no se si queda un hueco disponible.
Es triste que se tengan que celebrar días para concienciar a la población sobre determinados temas: Día internacional para la abolición de la esclavitud, día mundial de la lucha contra el SIDA, día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer,… Y muchos más, lamentablemente estamos a años luz de que esto no haga falta.
Tenemos el polémico día de los enamorados y su, justa, contrapartida el día del bistec y la mamada y hay algunos que me han llamado especialmente la atención, por ejemplo el día de la tortilla, este no es mundial, es español, por supuesto. Los ingleses tienen la hora del té y nosotros el día de la tortilla. Esto me hace pensar que a lo mejor los alemanes si tiene día de la cerveza pero no ha traspasado sus fronteras.
No me puedo olvidar del día Pi (3,14159…, el catorce de marzo naturalmente), del día de la toalla (difícil de explicar si no has leído a Stanislaw Lem), del día de no comprar nada y, por supuesto, del día de la marmota.
Pero algunas de estas celebraciones me tiene algo descolocado, me refiero en concreto al día del trabajo, que resulta que es fiesta. El día sin coches, que no se en otras ciudades, pero aquí es un auténtico caos, parece que nos los vayan a quitar y por si acaso la gente se lo lleva a todas partes. Y el día sin tabaco, que ocurre lo mismo, a mi jefe solo le falta aparecer con un puro por la oficina para celebrarlo. Parece que hacemos lo contrario de lo que toca, esto me hace pensar en como sería un día sin tetas, algo que no nos vendría mal en estos días de calor que parece que es lo único que se ve por todas partes (no es obsesión, es lo que hay).
En la oficina

, en el gimnasio

, en la obra

, en el bar

(Ya se, ya se, la excusa es pobre).
