Junio 27th, 2007

Treinta y tantos

Posted by Peter Parker in cosas mías

No son por las cuatro canas que se asoman por mi cabellera y que cada vez que me fijo aparece una nueva (por suerte me fijo poco), es más bien porque mi reflejo en el espejo ya no es del chaval ese que deseaba ser para siempre jamás. Creo que puedo cumplir con lo que llevo meses amenazando a mi mujer y afeitarme la barba. Se empeña en que estoy mejor si no me afeito y no se si es porque así no se me ve mucho la cara o porque afeitado parezco más joven que ella. Cómo decía, ya no creo que sea así, empiezan a adivinarse las marcas de expresión (que es como llaman ahora a las arrugas), las ojeras se pronuncian y la nariz se va para abajo, muy triste.

Además uno no es tan flexible como antes y pasa lo que pasa. Hace un par de semanas sin ir más lejos, jugando al fútbol, haciendo uso magistral del único regate que se hacer, se oyó un pequeño clic y ya no me pude levantar, rotura fibrilar, varios días con cojera y varias semanas sin fútbol. Ya no cuento lo que tardo en recuperarme si salgo de fiesta y me tomo dos copas (menos mal que lo hago poco). Esta claro que con treinta y cuatro años y medio voy a tener que empezar a hacerme a la idea de que ya no soy un chaval.

Por suerte en televisión se empeñan en recordármelo. Pertenezco a una generación que, en estos momentos, es blanco de cualquier estudio estadísticos que se precie. Nos nombran por los sueldos mileuristas o porque se sale pasados los treinta de casa de los padres y que ellos a nuestra edad ya tenían tres hijos, cada tres días sueltan algo de este rollo en las noticias.

Al mismo tiempo somos gente independiente y gran consumidora de ocio, que algunas campañas de marketing han sabido aprovechar. Los de Coca Cola han hecho un anuncio genial (Aquí podéis verlo completo), no me canso de verlo y reconocer en los cuatro protagonistas a varios de mis amigos. Que recuerdos: Mayra Gomez Kemp, Orzowei, Gordillo, los dos canales de televisión, we are the children we are the world, Dartacan, los argamboys y el maletín de la señorita Pepis. También los de Renault se han tirado al rollo sacando a Richard Clayderman y versionando la canción de la Historia interminable (pincha aquí para verlo)

Para colmo hoy se celebran los cincuenta años del seiscientos, eso si que me trae recuerdos.

Yo no podía ser menos, y tras un gran número de horas en las tareas de documentación os he traído otro de esos hitos que dejó marcados a los de nuestra generación. Me estoy refiriendo, como no, al fenómeno Sabrina Salerno y ese despechugue en aquel festival de nochevieja (ver video), de esto hace más de veinte años y yo lo tengo grabado en la retina, como han cambiado los estereotipos de mujer desdel entonces, aquí podéis ver otro video más actual (ver video), creo que por el 2000.

Otra que no podía faltar, que también ha adornado alguna de mis carpetas y me ha consolado en momentos de soledad adolescente es Samantha Fox, aquí tenéis unas cuantas fotos para consuelo de los nostálgicos. Pido disculpas por no haber conseguido de Marta Sánchez, aquellas de famosas de Interviú, no ha habido suerte con la búsqueda y eso que yo tenía las revistas por casa, no me ha atrevido a preguntarle a mi mujer si sabía donde estaban, me ha dado vergüenza, no vaya a ser que ella si supiera donde están.
sabrinaSabrina SalernoSabrina SalernoSabrina SalernoSamantha FoxSamantha FoxSabrina Salerno

Junio 20th, 2007

Escapadas en bici

Posted by Peter Parker in deporte

Hace años, muchos, muchos años hice el Camino de Santiago en bicicleta con unos amigos. No fue exactamente el Camino de Santigo, aunque en ocasiones circulábamos por él. El trayecto fue de Bilbao hasta Finisterre por la costa, y de Finisterre a Santiago para coger el tren que nos devolvería a casa.

Que playas, que paisajes, que aventura, dormimos en sitios en los que ahora no se si me atrevería: en el andén de una estación, en un polígono industrial en las obras de un edificio y hasta en un cementerio, disfrutamos de la hospitalidad de la gente del norte, saboreamos su cocina y nos empachamos de naturaleza y aire puro.

Mucho antes de esto, con otro grupo de amigos, me reunía algunos sábados por la mañana para hacer rutillas en bicicleta hasta pueblos cercanos, Serra y Náquera eran los más comunes, salíamos temprano y volvíamos a comer tras una buena sesión de pedaleo.

Como soy un auténtico desastre montando viajes o rutas no he tenido ocasión de volver a disfrutar de una buena escapada en bicicleta. Además ahora no puedo desaparecer quince días con la bici y el petate y tampoco necesito llegar hasta la otra punta de la península, pero desde aquel viaje al famoso faro tengo una extraña sensación de anhelo, un impulso de recorrer un camino, de alcanzar un destino fijado, sintiendo el viento en la cara, dependiendo solo del esfuerzo de mis piernas. Algo difícil de explicar.

Cómo decía, no hace falta cruzar España o perderse quince días, podría conformarme con cinco, tres o un fin de semana. Lo que tengo claro es que ir todos los días al trabajo en bici no me cura el mono. Debería organizarme para aprovechar algún domingo y hacer un pequeño recorrido de media mañana, pero siempre hay algo que hacer.

Hoy sin embargo se me ha brindado una pequeña oportunidad, por supuesto muy alejada de lo que antes comentaba, pero que había que probar. Dos de mis jefes montan un grupillo para salir algunos miércoles y hacer un poco el cabra con la bici por el río, aprovechan la hora de comer, que no hay mucha gente, y la soledad permite más libertad de movimientos. Ha sido curioso, entre otras cosas porque no conocía el Parque de Cabecera y nuestro paseo nos ha permitido recorrer el antiguo cauce de arriba abajo, por lo menos hemos hecho ejercicio y mi bici ha probado lo que es ir por algo distinto que el asfalto, para una bicicleta de montaña que tengo cuatro o cinco años ya era hora. No creo que me valga para un aumento de sueldo, auque yo por supuesto no he perdido ocasión en alagar la bici de mi jefe, su estilo en pedalear y esos fuertes gemelos (ahora que lo pienso espero no haberme pasado), luego en el trabajo, cuando me ha reconocido que estaba algo cansado, yo le he dicho que es normal:
- Huy, yo también, si uf, uf, que cansado estoy.

Y la verdad es que como me había quedado sin mi habitual siesta algo lo he notado, de hecho he tenido que tomármela en el curro, pero nada, cinco minutos para descansar los párpados y como nuevo. Por supuesto una mano en el ratón, otra en el teclado y los pelos tapándome los ojos, soy un profesional.

La excursión de hoy, que posiblemente sea la primera de muchas, también ha tenido sus momentos accidentados, uno de mis compañeros se ha caído, no me extraña, tanto caballito y tanta filigrana, piedra que veía, piedra que saltaba, si había un escalón lo bajaba, si había un bordillo se subía y al final “patapúm”. Loco de mi una vez que me ha dado por seguirlo y que casi bajo los escalones con los dientes, por suerte he podido frenar a tiempo y volver para bajar por otro sitio, mi pobre bici no está preparada para esas cosas, habría que afinarle los frenos y alguna cosas más, no se, algo más de protección, han salido unos airbag para bicis, solo necesito encontrar el modelo que me convenga, me parece muy útil tener algo delante, grande y blandito para evitar cualquier posible daño.
airbag para bicis 1airbag para bicis 2airbag para bicis 3airbag para bicis 4

Junio 13th, 2007

Feria alternativa

Posted by Peter Parker in general

Este fin de semana, el domingo, me pasee por la Feria Alternativa. Este evento tendría que haberse celebrado con el inicio de la primavera, a mitad de mayo, pero con el tema de las elecciones, para que la cosa no ensuciara la visión de los votantes, ni enturbiara su decisión de voto, el ayuntamiento decidió aplazarla unas semanas.

Hablando con una amiga metida en el rollito averigüé cosas que desconocía. Tenía en mente que todos los tinglados que se montaban en este rincón del antiguo cauce estaban relacionados con la feria, por lo visto estaba equivocado. Hay un recinto, limitado por una verja, que agrupa todos los chiringuitos: comida, venta de artículos, ong’s, asociaciones, etc, que legalmente tienen permiso para ocupar esa ubicación, después, en las inmediaciones de este perímetro se haya otro, variopinto, conjunto de puestecitos que ofrecen pendientes, anillos, ropa, pañuelos, tatuajes de gena, elaboración de trenzas para el pelo y todo lo que a la imaginación se le pueda ocurrir y que tenga tufillo a hippie-alternativo. A esto hay que añadir las improvisadas fiestecillas que, con la excusa, se montan alrededor de cuatro bombos, una guitarra y otros tantos melenudos, un botellón camuflado de encuentro-musical-interracial,
Fiestecilla hippie
y que, aunque aumentan el atractivo del asunto, ni una cosa, ni la otra tiene la responsabilidad y obligaciones que sufre la Feria Alternativa.

Hay muchas cosas útiles, asociaciones que tiene que darse a conocer y causas que hay que defender, pero ignoro cuanto provecho se le sacará porque tengo la impresión de que el noventa por ciento de los visitantes se acercan para lucir palmito.

Y es que para ir a la Feria Alternativa la gente se disfraza, no puedes ir con la misma ropa con la que vas al trabajo o pasas el sábado por la tarde con los amigos, no, hay que currárselo.

Mi mujer y yo, sin ir más lejos, estuvimos un rato decidiendo que nos poníamos. Ella eligió una camiseta de tirantes algo vieja que tenía por el armario, unos vaqueros manchados que había dado por imposible, unas ibicencas de hace cuatro veranos y una rasta de quita y pon que le regalaron en una peluquería. Yo me puse mis piratas rotos, una camiseta de “noseque” asociación en defensa de un árbol milenario africano, unas sandalias pordioseras, un pendiente (de esos de enganche que no necesitan agujero) que me puse en la ceja y me manché un poco el brazo con grasa de bicicleta, para que no pareciera que acababa de ducharme.

Con todo salimos listos para sumergirnos en la marea con el resto de alternativos de ocasión. Cuando llevábamos medio camino me percaté que en el atuendo de mi mujer algo faltaba, más bien sobraba, se había despistado y se había dejado el sujetador puesto, gran error, la descubrirían de inmediato. Y es que la Feria Alternativa es la mayor concentración de tetas sin sostén por metro cuadrado, y eso, es otro de sus grandes atractivos. Por suerte convencimos a mi madre para que se viniera, con ella el look de hipíes lo tenemos clavado, claro que ella no tiene que retocarse, su trenza pelirroja por la cintura y su aspecto casual nos da pasaporte directo, además vino acompañada de Pancha, un chucho, del que ya he hablado alguna vez, de raza indeterminada y que nos daba el toque perfecto.

La misma chiquita que puedes encontrar en las discotecas del puerto, con una camiseta de “Dolce&Gabbana”, pantalones Miss Sixty y zapatitos de punta, con tacón de aguja, enseñando escote a los guiris de la Copa de América, te la puedes cruzar aquí con un pañuelo en la cabeza, una falda de mercadito o unos pantalones recortados y una camiseta de tirantes que en otro caso gastaría para limpiar el polvo.
Hippie de ocasión 2Hippie de ocasión 1

A unos poco metros de ella tienes al tamborilero-tribal de turno, con aspecto de no haberse duchado en cuatro días, melena despeinada, camiseta sucia, pantalón sucio, sandalias sucias y una mochila del tamaño de una taza de water, hecha a medida para el tambor, impermeable, ajustable, con tirantes acolchados y barras anti-vuelco, una virguería, pero es que para guardar un bien tan preciado no hay que escatimar en gastos. Si eres un hippie-guarro alternativo que toca el bombo o la caja eres el puto amo, las pijas del puerto se les hace todo agua viendo como manejas con tus manos ese instrumento que tienes entre las piernas. Se les debe ir la cabeza de solo imaginar ese instrumento entre las suyas.
vibrando con el instrumento entre las piernas

Junio 6th, 2007

Día mundial

Posted by Peter Parker in general

Probablemente a raíz de los recientes día orgullo friky y del día mundial sin tabaco, es por lo que me he puesto a pensar en los días mundiales.

En este mundo nuestro, no escatimamos en gastos, hay trescientos sesenta y cinco días disponibles, gratis, y hay que buscar una excusa para ocuparlos todos.

Tenemos día de la madre, día del padre y día del niño, bien, la familia más o menos está cubierta, pero he estado investigando y la lista es enorme, incluso en ocasiones se solapan.

El día de todos los santos, el día de los santos inocentes, el día de las naciones unidas, el día del libro, el día mundial del agua,… No hay día mundial del comic, ni día de la cerveza, habría que mover el tema, pero no se si queda un hueco disponible.

Es triste que se tengan que celebrar días para concienciar a la población sobre determinados temas: Día internacional para la abolición de la esclavitud, día mundial de la lucha contra el SIDA, día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer,… Y muchos más, lamentablemente estamos a años luz de que esto no haga falta.

Tenemos el polémico día de los enamorados y su, justa, contrapartida el día del bistec y la mamada y hay algunos que me han llamado especialmente la atención, por ejemplo el día de la tortilla, este no es mundial, es español, por supuesto. Los ingleses tienen la hora del té y nosotros el día de la tortilla. Esto me hace pensar que a lo mejor los alemanes si tiene día de la cerveza pero no ha traspasado sus fronteras.

No me puedo olvidar del día Pi (3,14159…, el catorce de marzo naturalmente), del día de la toalla (difícil de explicar si no has leído a Stanislaw Lem), del día de no comprar nada y, por supuesto, del día de la marmota.

Pero algunas de estas celebraciones me tiene algo descolocado, me refiero en concreto al día del trabajo, que resulta que es fiesta. El día sin coches, que no se en otras ciudades, pero aquí es un auténtico caos, parece que nos los vayan a quitar y por si acaso la gente se lo lleva a todas partes. Y el día sin tabaco, que ocurre lo mismo, a mi jefe solo le falta aparecer con un puro por la oficina para celebrarlo. Parece que hacemos lo contrario de lo que toca, esto me hace pensar en como sería un día sin tetas, algo que no nos vendría mal en estos días de calor que parece que es lo único que se ve por todas partes (no es obsesión, es lo que hay).
En la oficina
En la oficina
, en el gimnasio
En el gimnasio
, en la obra
En la obra
, en el bar
En el bar
(Ya se, ya se, la excusa es pobre).