Mayo 2nd, 2007

La próxima vez no me pasa

Posted by Peter Parker en cosas mías

La mayoría de las veces acabo saliendo del curro alrededor de las ocho. En ocasiones me quedo a comer para salir una hora antes y al final hago más horas que si saliera a las ocho habiendo comido en casita. Entre semana no tengo tiempo para nada, llego a casa a las mil por el trabajo, porque tengo partido o cualquier historia, agotado, con ganas de cenar y desconectar, pero el jueves de la semana pasada me propuse a mi mismo que no me pasara lo mismo y me organicé para terminar más prontito.

A las siete y cuarto estaba saliendo de la empresa, claro que, al mediodía, había entrado media hora antes, pero lo importante es que a las siete y media podía estar en casa y todavía sería de día. Sabía que mi mujer ya habría llegado y podíamos aprovechar el tiempo.

Llegué y la pillé en el ordenador, probablemente con algún curso online, así que hice tiempo yendo al baño, luego lavarme dientes y esperé en la habitación. Y esperé, y esperé. Llegué a pensar que era una venganza por lo que suelo hacer todas la noches:
- Cariño son las doce, me muero de sueño, me voy a dormir - me dice - ¿Vienes a dormir ya?
- Si, si enseguida me acuesto, voy a mirar un par de cositas en Internet.
Total a los tres minutos está sobada y yo termino acostándome una hora más tarde perdiendo el tiempo con el ordenador.

Por suerte, tras la espera, cuando ya estaba a punto de decidir si entregarme a los brazos de Morfeo o leer un comic, apareció por la puerta.

Pensé que por fin tocaba el streeptease cuando, de pronto, se tumbó a mi lado y, como si hiciera varias semanas que no nos veíamos, empezó a contarme todo lo que pasaba por su mente: Que si su padre estaba pensando en venirse un fin de semana y teníamos que arreglar la habitación, que nos faltaban armarios y había que pensar en comprar alguno donde guardar la ropa, que era el cumpleaños de su abuela y que no nos olvidáramos de llamarla, no se que historia de su tío y todas las animaladas que sueltan sus compañeros de trabajo a la hora de comer (si chavales, me ha contado lo del síndrome post-pajero y el síndrome post-coital, tendríais que hacéroslo mirar).

Enlazando un tema con otro a punto estuve de conocer la vida de un amigo del novio de la secretaría cuando la detuve en seco. Le pedí que me contara todo eso por la noche antes de dormir, cuando yo terminara de mirar un par de cositas en Internet y que ahora aprovecháramos el tiempo.

Así que nos costó un poco pero por fin entramos en harina. Ponte así, levanta la pierna, date la vuelta, por ahí no, pie izquierdo en circulo amarillo, mano derecha en círculo rojo. Fue una tarea Hercúlea, reconozco mi culpa porque creo que últimamente no me detengo lo suficiente en los preliminares y menos, en ese momento, que había tenido preliminares para tres meses. La próxima vez le muerdo una teta a ver si estamos en lo que estamos.
Mordisco

Pero el esfuerzo tiene su recompensa, acabé derrotado, sudoroso y exhausto para jugar un partido al que llegué tarde y en el que, por supuesto, no di pie con bola, pero contento.
Fútbol

De esto me queda una lección aprendida, hay que estar preparado para prever cualquier contingencia, la próxima vez no me pasa.
Mordaza 2Mordaza 1

Entradas siguientes »