Día del orgullo friky
La semana pasada, el viernes para ser exactos, fue el día del orgullo friky. Otra vez que se me escapa sin pena ni gloria.
Se celebra el veinticinco de mayo que es el día del aniversario del estreno de la primera película de Star Wars (que no es la primera sino la cuarta, pero que se hizo primero, vosotros ya me entendéis), quizá porque el gusto o atracción extrema por esta película se ha convertido en el icono definitorio del friky.
El caso es que el sábado tuve unos momentos ociosos delante del ordenador, como casi todos los momentos delante del ordenador menos cuando estoy en el trabajo (claaarooooooo), y me puse a recorrer algunos de los blogs que me gusta cotillear de tanto en tanto. En muchos de ellos había algún post relacionado con este “curioso” día y siguiendo los comentarios me di cuenta que la cosa despide bastante polémica.
Para empezar se procuraba diferenciar claramente entre “freak” que es un término americano que viene a decir algo como monstruito o inadaptado y que está más relacionado con especimenes como Paco Porras, Carmen de Mairena, Tamara y sucedáneos y “friky”, que, aunque a mi parecer proviene del anterior, en este país se ha querido más referir a aquel individuo o individua que tiene un hobby y lo lleva a tal extremo que este acaba formando parte de su vida.
Hasta hace relativamente poco tiempo ser friky englobaba ambas definiciones y era un apelativo algo despectivo. Más recientemente, cuando ya parece que se ha llegado a esta diferenciación, la cosa ha cambiado, ahora mola ser friky, salen frikys de debajo de las piedras, está de moda, todo el mundo tiene un friky en su interior y no le importa reconocerlo.
A mi entender se ha bajado el listón y de esta manera ha entrado más gente en el saco. Para mi un friky es un tío que habla Klingon (os paso el diccionario inglés-klingon, klingon-ingles con esto se liga un huevo), escribe en elfo, o lleva un traje de Spiderman bajo la ropa (ahora en verano no lo aconsejo, te puede dar una bajada de tensión en el metro y es muy chungo, os lo digo por experiencia). Yo tengo aproximadamente cuatro mil comics en casa (no exagero) recopilados desde los diez años hasta ahora y una estantería con varias naves y figuras de Star Wars en exposición y más de cuarenta figuritas escondidas en un cajón deseando que llegue la Navidad para montar el Belén y no tengo muy claro de si soy friky. Esto es un hobby con el que disfruto y me sirve para desconectar de esta vida tan dura y estresante que llevamos. Pero reconozco que no me hubiera importado aparecer en el desfile que se hizo en mi ciudad disfrazado de stormTrooper.


He pasado horas buscando material para este post, alguna mujer semidesnuda vestida de Darth Vader,

o alguna jugando con un sable Laser.




Ha sido muy difícil, escasos frutos ha dado la búsqueda, pero he encontrado unas escenas censuradas del Episodio IV bastante curiosas.

























