Me pasé cuidando mi imagen
Soy un obsesionado de los olores. No sabría decir si tengo buen olfato o no, pero seguro que lo tengo más desarrollado que el tacto, no podría leer braile aunque los puntos fueran pelotas de ping pong. La comida me entra más por el olfato que por los ojos y alguna vez un perfume agradable me ha evocado recuerdos o sensaciones que creía olvidados.
La mayor parte de las veces los olores me afectan de manera negativa, el humo del tabaco, los tubos de escape (con la bici se nota mucho) y algún penetrante olorcillo corporal.
Ayer entré en una tienda y al acercarme a uno de los pasillos entre mostradores casi me desmayo, aquello se podía tocar, era como sumergirse en un mar de peste sobaquera que parecía haber fermentado junto a un Rioja de buena cosecha.
Lo increíble es que no había nadie en el pasillo en ese instante, no era muy largo, el dinamitero debía estar al girar la esquina, apoyado en la pared, como un comando que ha puesto una bomba y espera a ver quien cae en la trampa.
Lo atravesé, a duras penas, aguantando la respiración, fue duro dado que mi primera inspiración ya había hecho buena cuenta del regalito. Para colmo alguien entró en el pasillo tras de mi, puso cada de sufrir mi mismo destino, pero, mientras dirigía hacia mi una mirada de asco, puede leer claramente en sus ojos: “Joder con el guarro este que no se ducha”.
También soy exagerado con mis olores, soy de sudor fácil así que intento tener cuidado. Más de una vez me ha pillado mi compañera de trabajo oliéndome los sobacos (como Kevin Kline en “Un pez llamado Wanda”), me mira mal, pero por suerte es discreta, no dice nada, ya tiene claro que no tengo arreglo.
Por eso considero que la higiene personal es muy importante, hay que tenerla muy en cuenta, no estamos solos y hay que cuidar nuestra imagen en todos los aspectos.


A raíz de esto, tuve la suerte de que el viernes pasado fue el día de la marmota (si aún queda alguien que no ha visto “atrapado en el tiempo” no se a que espera). El día de la marmota coincide con mi cumpleaños, y este año los regalos (o los regaladores) han estado muy bien. Entre otras cosas me han obsequiado con una maquinilla de esas “corta-pelo”.
Fantástica. Tres tipos de peines adaptables para el tamaño del corte y tres tipos diferentes de dispositivos, también adaptables para diferentes cortes. Hasta puedes recortarte los pelos de la nariz (no me veo metiéndome el aparato ese en la nariz, pero todo se andará), además también es inalámbrica.
La vieja que tenía, cuando la encendía salían varias piezas disparadas y tenía que sujetarlas con esparadrapo, acabé por no utilizarla. Eso, y mi dejadez, iba a conseguir que mi barba alcanzara las dimensiones de la de Panoramix.
El domingo no puede resistirme el picor no me dejaba dormir, abrí mi regalo y cuando estuvo cargada la batería empecé a retocarme la barba… y acabé en los tobillos.

¡No podía parar! Funciona de maravilla, si parece que hasta te da masajes. Me recorté el pelo del pecho, las piernas y…si, mi entrepierna parece una versión gitana de Tintín.
Reconozco que el pecho lo necesitaba, podía dejar entre los pelos Ipod mientras escuchaba música sin miedo a que se me cayera. Pero me pasé, el picor que ahora no tengo en la barba lo tengo por todo el cuerpo. Mi compañera de trabajo me mira raro cuando me rasco en sitios extraños, pero es discreta y no dice nada.



on Febrero 8th, 2007 at 7:43
Yo no he visto “Atrapado en el tiempo”, pero el Día de la Marmota también sale en Winnie the Pooh…y mi hija me la hace ver cada día varias veces.
Felicidades con restraso. Me alegro de tus regalos te hayan gustado, pero estoy seguro de que no llegas al nivel de las fotografías…claro, que todo se andará.
on Febrero 8th, 2007 at 8:01
Darolmar ¿no has visto atrapado en el tiempo? ¡Madre mía! Bueno para el autor del blog, si realmente disfrutas afeitándote, para cuando uses cuchillas, te aconsejo la nueva gillette Fusion, 5 cuchillas que deben cortarlo ¡todo! y una sola para zonas pequeñas. Una pasada.
Ah!, yo paso de maquinillas, me agobié de ellas a los 12 años XD, pero para depilarme uso crema Dove, te la pones, 7 minutitos campando en pelotas por casa y, luego, se va todo como si nada.
on Febrero 8th, 2007 at 8:52
Vaya, y yo creia que era un bicho raro entre los machos de la UPV. Respecto al blog, la experiencia me dice que higiene, olores y mucho/poco pelo está todo relacionado.
No te preocupes por los picores, ya veras como tu “pareja” esta encantada y no le importa rascarte donde te pique.
Salu2.
on Febrero 8th, 2007 at 15:24
¿Parker? ¿De verdad eres lo que queda del velludo Parker? Las redacciones ya no son lo que eran, el brillante periodismo de raza, humo de puro, olores y greñas, se ha perdido en oficinas repletas de estilismos y culos pelados.
Felicidades, Parker!
on Febrero 8th, 2007 at 22:13
Bueno, bueno, que no ha sido una afeitada, solo un poco de recorte.
on Febrero 12th, 2007 at 7:07
Juajua. Muy bueno.
Lo que no dices es las tentaciones irremediables de continuar quitando pelo… y no me refiero precisamente del tuyo…
Saludos