Hamburguesas
Posted by Peter Parker el Miércoles, diciembre 13th, 2006
Hace tiempo que no hablo de publicidad con lo que a mi me gusta. Ahora mismo es de lo poco que vale la pena fijarse en la televisión. Otra vez me vuelvo a plantear si me sirve de algo pagar la pasta que pago a ONO cuando solo uso la tele para ver series descargadas desde Internet y que encima no me descargo yo.
Excepto algún telediario y los anuncios no veo nada más.
En estas fechas poco se puede sacar. Por suerte, entre turrones, colonias con frascos de formas imposibles, muñecas y juguetes teledirigidos, siempre hay un par que me llaman la atención.
Por un lado está el del Renault Laguna (si no equivoco la marca). Una voz en off dice algo como: “Hay momentos en la vida en que no te importa nada lo que la gente piense. Estás en tu mejor momento, no dejes que nada lo estropee”. Y la imagen es un tipet de mediana edad, sudado como un pollo, rodeado de chicas, en mitad de una intensa clase de aeróbic, mientras un chavalín lo mira, desde fuera, con cara de flipado. Este anuncio me sirve para ilustrar perfectamente mi facha en el gimnasio del politécnico de la que ya he hablado en otras ocasiones.
Por otro lado están los tarados de Burguer King. No contentos con la caña que les cayó con el tema del Whopper XXL, sacan ahora el Doble Whopper. Resulta que el ministerio de sanidad había analizado la hamburguesa llegando a la conclusión de que comerse una era el equivalente a seis platos de espagueti o tropocientos huevos fritos y les hicieron retirarla. Los de Burguer King debieron pensar que con rebajar un poco las calorías con la Doble Whopper se libraban del rapapolvo. Parece que no, y esta vez no solo le ha caído caña por parte de la ministra de sanidad, por lo visto el anuncio muestra a los hombres con un comportamiento “cavernícola” y relaciona comerse la hamburguesa con acciones violentas en grupo, por lo que, además de retirar el producto piden retirar el anuncio.
Ya estamos otra vez con el rollo de lo políticamente correcto. Está claro que hay que tener cuidado con lo que comen los chavales ahora que está en aumento el problema de la obesidad infantil, pero la solución no está en controlar la oferta de comida basura sino en la educación que reciban en su casa de la alimentación que deben seguir.
En este caso el anuncio está enfocado muy claramente a un público en particular, tipets que entre tanta dieta y cuerpo Danone están hasta las narices. Hartos de ir a un restaurante moderno donde en la mesa haya un plato enorme, en el que podría comer una familia de gitanos, pero que el jodido cocinero le pone dos hojas de lechuga para decorar, cantidad de alimento que cabría en la mitad de un Yogur y encima limpia los bordes sucios de salsa. ¡¡Coño!! Con lo que me gusta a mi mojar el pan.
O que la mujer decida ponerse a régimen y le de por cocinar hervido y verduritas al horno para dos. Tras pasar ese instante crítico que me pongo a llorar mirando la patata y la cebolla hervidas, acabo poniendo aceite y vinagre balsámico hasta casi sumergir las patatas y luego me zampo media barra de pan mojando.
Que no hombre, que no!! Que lo que nos gusta de vez es cuando es comer hasta decir basta. Y una buena hamburguesa de vez en cuando, con su carne roja, su tomate, su cebollita, sus pepinillos, su lonchita de queso y su buen chorretón de ketchup y mostaza, que te deje bien saciado, puede considerarse un bocado exquisito, no te cuento si encima lleva patatas. Yo, por lo menos, una o dos veces a la semana no perdono.




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