Diciembre 20th, 2006

Resaca

Posted by Peter Parker in general

Estamos en época de cenas de empresa. Los más preocupados por el tema parecen ser los policías, varios días he visto la noticia de los miles de controles de alcoholemia que están preparados para estos días.

El trabajador medio acostumbra a utilizar alguna noche de fin de semana para tomarse unas copillas y despejarse un poco de la jornada laboral, pero si puede tomarse unas copillas y despejarse de la jornada laboral a costa de la empresa entonces procura hacerlo optimizando resultados y exprimiendo los recursos al máximo.

Este año la empresa donde trabajo ha decidido salirse de lo común en cuanto a lo que nos tiene acostumbrados y montó la cena el viernes pasado. Digo que se ha salido de lo común porque el año pasado no hubo cena. Por lo visto ya teníamos bastante con vernos mañana y tarde para encima hacerlo por la noche. Y algún año anterior me suena que la cosa se celebró a mediados de enero o primeros de febrero.

El jefe nos mantiene en vilo hasta el último momento para luego sorprendernos con un sitio original, y casi siempre lo consigue. El año que no hubo cena fue el que más y la vez del restaurante japonés le va a la zaga. Fue muy curioso eso de descalzarse y sentarse en el suelo, además no sabíamos si el que vomitaba era por la tajada que llevaba o por el pescado crudo.

Este año nos ha sorprendido con un árabe y a mi personalmente este tipo de cocina me gusta bastante. El problema fue que la cantidad de platos no era desorbitada y, aunque íbamos aprovisionándonos de otras mesas más quisquillosas con el menú, el volumen de líquido ingerido no guardaba las proporciones adecuadas. Si a eso le sumamos la mezcla de bebidas sucedáneas del Agua de Valencia todo desemboca en un estado de seudo-embriaguez perjudicial.

Por suerte no tenía que conducir. Llegué a casa no más tarde de las cuatro, con todo dándome vueltas, no conseguí que la lámpara de la mesita dejara de girar, apagué la luz a duras penas. Pero cerrar los ojos y acostarme fue peor. Por suerte debí caer inconsciente en pocos segundos.

A la mañana siguiente no era persona, la jaqueca era como tener tres rinocerontes haciendo el pino con los cuernos en mi cabeza, casi no podía ni hablar, iba con los ojos entrecerrados a todas partes, mi mujer que normalmente habla alto esta vez parecía que llevaba un megáfono y la cosa se alargó hasta pasadas las nueve y media de la noche. A mitad de la cena del sábado la cosa empezó a disiparse.

Con lo que yo he sido. Recuerdo a duras penas borracheras de joven, tirado en la calle, con la cabeza apoyada en el bordillo discutiendo filosóficamente con un amigo que, a pocos metros, se hallaba en la misma situación. Acabar la fiesta hacia las diez de la mañana, jugar un partido de fútbol a las tres de la tarde del día siguiente, dormir un poco de siesta y volver a salir por la noche, recuperarme el domingo y el lunes como si nada hubiera pasado.

Esta claro que la edad no perdona. No tengo ni de lejos el mismo aguante. Ahora me paso un día sufriendo la resaca y tres más para reponerme, con toses, con los ojos cansados y el cuerpo dolorido. Tengo que controlar un poco estos excesos, no estoy acostumbrado, nos hacemos mayores, si con dos sorbitos me entono no quiero ni pensar con unas cuantas latas de cerveza como podría acabar.
resaca 1Resaca 2Resaca 3

Diciembre 13th, 2006

Hamburguesas

Posted by Peter Parker in Cine/televisión

Hace tiempo que no hablo de publicidad con lo que a mi me gusta. Ahora mismo es de lo poco que vale la pena fijarse en la televisión. Otra vez me vuelvo a plantear si me sirve de algo pagar la pasta que pago a ONO cuando solo uso la tele para ver series descargadas desde Internet y que encima no me descargo yo.

Excepto algún telediario y los anuncios no veo nada más.
En estas fechas poco se puede sacar. Por suerte, entre turrones, colonias con frascos de formas imposibles, muñecas y juguetes teledirigidos, siempre hay un par que me llaman la atención.

Por un lado está el del Renault Laguna (si no equivoco la marca). Una voz en off dice algo como: “Hay momentos en la vida en que no te importa nada lo que la gente piense. Estás en tu mejor momento, no dejes que nada lo estropee”. Y la imagen es un tipet de mediana edad, sudado como un pollo, rodeado de chicas, en mitad de una intensa clase de aeróbic, mientras un chavalín lo mira, desde fuera, con cara de flipado. Este anuncio me sirve para ilustrar perfectamente mi facha en el gimnasio del politécnico de la que ya he hablado en otras ocasiones.

Por otro lado están los tarados de Burguer King. No contentos con la caña que les cayó con el tema del Whopper XXL, sacan ahora el Doble Whopper. Resulta que el ministerio de sanidad había analizado la hamburguesa llegando a la conclusión de que comerse una era el equivalente a seis platos de espagueti o tropocientos huevos fritos y les hicieron retirarla. Los de Burguer King debieron pensar que con rebajar un poco las calorías con la Doble Whopper se libraban del rapapolvo. Parece que no, y esta vez no solo le ha caído caña por parte de la ministra de sanidad, por lo visto el anuncio muestra a los hombres con un comportamiento “cavernícola” y relaciona comerse la hamburguesa con acciones violentas en grupo, por lo que, además de retirar el producto piden retirar el anuncio.

Ya estamos otra vez con el rollo de lo políticamente correcto. Está claro que hay que tener cuidado con lo que comen los chavales ahora que está en aumento el problema de la obesidad infantil, pero la solución no está en controlar la oferta de comida basura sino en la educación que reciban en su casa de la alimentación que deben seguir.

En este caso el anuncio está enfocado muy claramente a un público en particular, tipets que entre tanta dieta y cuerpo Danone están hasta las narices. Hartos de ir a un restaurante moderno donde en la mesa haya un plato enorme, en el que podría comer una familia de gitanos, pero que el jodido cocinero le pone dos hojas de lechuga para decorar, cantidad de alimento que cabría en la mitad de un Yogur y encima limpia los bordes sucios de salsa. ¡¡Coño!! Con lo que me gusta a mi mojar el pan.
O que la mujer decida ponerse a régimen y le de por cocinar hervido y verduritas al horno para dos. Tras pasar ese instante crítico que me pongo a llorar mirando la patata y la cebolla hervidas, acabo poniendo aceite y vinagre balsámico hasta casi sumergir las patatas y luego me zampo media barra de pan mojando.

Que no hombre, que no!! Que lo que nos gusta de vez es cuando es comer hasta decir basta. Y una buena hamburguesa de vez en cuando, con su carne roja, su tomate, su cebollita, sus pepinillos, su lonchita de queso y su buen chorretón de ketchup y mostaza, que te deje bien saciado, puede considerarse un bocado exquisito, no te cuento si encima lleva patatas. Yo, por lo menos, una o dos veces a la semana no perdono.
HamburguesaHamburguesaHamburguesaHamburguesa