Tarantino en CSI
Tarantino se sale. Es posible que en ocasiones su estilo sea demasiado fuerte pero nadie puede negar su enorme capacidad para hacerte sufrir mientras su historia te engancha completamente.
Disfrute como no lo había hecho hasta ahora con CSI tras ver el último capítulo dirigido por él.
Bajo mi punto de vista la serie tiene un fallo gordo y es la total ausencia de emoción. Está muy bien todo el proceso de obtención de pruebas y su tratamiento, de investigación y el interrogatorio de los sospechosos, que es en lo que se basa la serie, (aunque gracias a esto ahora sepamos como evitar ir dejando pruebas y hay más de uno que seguro que se aprovecha), pero al final es como un capítulo de “Se ha escrito un crimen”, al principio del episodio se comete el asesinato y a partir de ahí, la Flecher por su parte y Grissom y el resto por la suya, se dedican a recopilar indicios para, al final, decirnos que el asesino es el primero que interrogaron. Hay momentos que no te importa como lo averiguan, total la Flecher se saca una conversación que solo oyó ella de la manga y Grissom encuentra un escarabajo pelotero junto al muerto que solo se cría al norte de las Vegas, lo que de verdad interesa es si has acertado.
Siguiendo con mi trayectoria de traga series he añadido una nueva al listado, se trata de “Mentes criminales”. A quien le gusta realmente es a mi mujer, yo creo que se aburre conmigo porque soy un tío con poca conversación, así que me obliga a seguir todos los hilos argumentales de todas las series de la televisión para tener algo de que hablar. La semana pasada terminamos la segunda temporada de “Perdidos” y con eso tuvimos conversación para un par de días.
Comparo CSI con Mentes criminales y está última si tiene la emoción que a la primera le falta, además de la investigación y el desarrollo del perfil del criminal los protagonistas trabajan a contrarreloj, el asesino anda suelto y hasta que no lo encuentren seguirá actuando y matando a más gente.
En este último capítulo Tarantino puso la guinda en CSI, además de entender perfectamente el concepto de la serie, al tener a Nick atrapado en ese ataúd de piedra sin saber que iba a ocurrir, nos mantuvo angustiados y pendientes de cada escena hasta el último minuto.

