Junio 14th, 2006

Afeitado

Posted by Peter Parker en general

Llevaba casi seis meses aguantando y ya no podía más, así que ayer, muy a pesar de mi mujer, en un instante que estaba solo, me metí en cuarto de baño y lo hice.

Mi padre me dejó en herencia un hoyuelo en la barbilla al estilo de Kirk Douglas y Cary Grant, tenía que volver a lucirlo y me afeité la barba que lo mantenía oculto desde enero.
Lo de la barba es, como la melena, una especie de disfraz. Recuerdo mis primeros años de pelo largo, tenía diecisiete o dieciocho años y cuando, después de aguantar el pelo hasta que me llegaba a los hombros, decidía cortármelo cortito, ese mismo día me atracaban. Hasta entonces las abuelas se cambiaban de acera al verme de lejos y si preguntaba a alguien la hora se tapaba el reloj con la manga y aceleraba el paso balbuceando que no llevaba. Por lo visto con el pelo corto tengo cara de niño bueno y a los cien metros de la peluquería me salía el primer yonki con el rollo ese de “es muy triste de pedir pero más triste para ti va a ser si te hago daño, así que dame todo lo que lleves”.

Así que me dejaba el pelo largo para parecer un niño malo y porque mi amigo Juan decía “con el pelo corto ligas, con melena follas”, a mi nunca me funciono, pero a los dieciocho años lo intentas todo, por si acaso.

Lo de la barba es por otro motivo, resulta que aunque lleve el pelo largo sigo teniendo un poco carita de chaval, para algunos parecer más joven será una ventaja, pero yo estaba hasta los cojones de que con treinta y dos años para mis vecinos fuera “el xiquet de la bici” y tener siempre la impresión de que cuando iba a un banco me tomaban por el pito del sereno, así que me la dejé, para que vieran que soy un tío con toda la barba, ¡Coño!

Pero ya estaba cansado de esa peña tan original que se cree del club de la comedia y que me comparaba con Jesucristo superstar o me decía si era un naufrago y donde me había dejado la balsa de troncos. Para otros me parecía a Sayid, el iraquí de la serie perdidos, es que está de moda ser friki.

El siguiente paso es cortarme el pelo, espero que con treinta y tres años no me atraquen a la primera de cambio y no siga teniendo cara de chaval, lo siento por mi mujer y mi madre, se supone que son las dos mujeres a las que tienes que hacer caso, pero no lo he hecho con la barba y para la melena me quedan dos días. Echo de menos ir a la peluquería, no recuerdo cuando fue la última vez, con lo que me gusta que me laven el pelo, que me pongan suavizante, que me lo corten, que me lo peinen y que me lo sequen con el secador, cuando me decida a ir quiero un servicio completo.
Peluquería

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