Felipe es padre
Uno de mis mejores amigos acaba de ser padre y a otro le toca por octubre.
Dice el refrán: si de tu vecino ves las barba cortar, pon la tuya a remojar, y ya me ha avisado más de uno que es altamente contagioso. Ya no me da tiempo de vacunar a mi mujer, es demasiado tarde, está infectada, es posible que si con la excusa la ingreso a lo mejor me libro.
Solo hay que ver los ojitos que se le ponen cuando tiene delante al recién nacido. Hasta le cambia la voz cuando lo coge y de pronto no hay quien la entienda.
Cuchi, cuchi, pichi, pichi, aaa buuuuu, ta taaaaa. Yo no pillo ni una y no creo que el bebé se entere porque la mira con cara rara. Para mi que piensa: ¿qué dice la tía loca esta que no le pillo ni una?
Cuando llegamos a casa después de visitar a nuestros amigos mi mujer empieza a soltar indirectas, que si se está haciendo mayor y poco a poco perderá fuerzas, que la casa necesita un poco de alegría, que se nos va a pasar el arroz…
A lo que yo rápidamente pongo mi réplica:
Que te vas a estar haciendo mayor si eres una chavalita de veintiocho años, quien los pillara, y si pierdes fuerzas lo mejor es apuntarse al gimnasio, que además viene muy bien para las carnes fofas (aquí pongo mi vida en peligro, pero al menos consigo desviar el tema).
¿Qué a la casa le falta alegría? Eso con unos cuadros y unas flores se arreglan mujer, este fin de semana los compramos.
Y por el arroz que no se preocupe, que a mi me salen los espagueti carbonara de rechupete.
El caso es que ahora se juntan las señoras y no hay otros temas más que partos y bebés, ¿sabíais que la primera caca del bebé tiene un nombre especial? no me preguntéis cual es, pero creo que es especial por lo mal que huele.
Conozco todos los efectos de la epidural y se distinguir entre la bañerita, el maxi cosi y la mini cuna, hace una semana no sabía ni que necesitaban tanto cacharro, yo, con el carrito de toda la vida ya me parecía que iba servido.
Lo que más me ha asombrado de todo esto es que hay que enseñarles a mamar, por lo visto al principio se puede dar el caso que le cueste, yo pensaba que cuando nacías te ponían una teta delante y te lanzabas sin pestañear, de hecho a mi mujer le he intentado explicar alguna vez que lo mío era un reflejo de mi época de bebé, ahora no se si va a seguir colando.
Bueno, tal vez no sepa poner pañales, pero si llega el momento esta claro que hay algo que si puedo enseñar.

He aguantado sin hablar del mundial, me ha costado porque la verdad es que los acontecimientos lo ponen fácil, pero para compensar la desilusión os dejo un regalito, quizá con este equipo hubiéramos llegado a cuartos.




