El Circo del Sol
Ayer disfruté por tercera vez del Circo de Sol, primero fue Quidam, luego Saltimbanco y ahora Dralion.
Hace unos días comentando que tenía las entradas con alguien, no recuerdo bien quien fue, me explicó que no le gustaba el espectáculo y añadió algo como que eran chinos saltimbanquis a los que se les veía el cable que los sujetaba, era la primera vez que escuchaba una crítica negativa del Circo del Sol y me quedé sin palabras. Puesto que faltaban unos días me propuse ir al show dispuesto a que no se me escapara ningún cable. Y efectivamente los encontré, por lo menos en dos casos, el primero en una especie de danza en la que unas señoritas giraban y hacían todo tipo de volteretas en el aire impulsadas por su compañero, la existencia del cable era evidente en este caso no creo que intentaran ocultarlo. Pero al mismo tiempo, más cerca del público, un numeroso grupo de mujeres orientales hacían equilibrios unas encima de las otras sobre un suelo de bombillas, no de las corrientes puesto que tenían que aguantar su peso, pero no mucho más grandes que un puño. El momento más emocionante de este acto fue cuando sobre una de las que se hallaba en equilibrio, de puntillas cada pie en una bombilla, se subió otra a sus hombros y sobre esta una tercera que, por supuesto, llevaba cable, menos mal, no fuera que algo saliera mal y tengamos que soportar la imagen de la chica espachurrada contra las bombillas y después de todo no creo que el cable mantuviera el equilibrio de las otras dos , creo que voy a perdonar su uso en este caso.
Te tiene que gustar, pero el Circo del Sol no es solo equilibristas y malabaristas, es coreografía, es música en directo, es danza, es una puesta en escena impresionante, mucho color, mucha luz, trabajo en equipo, actores y atletas a lo grande y como dijo su director es pasión.
Tuvimos la suerte de acudir a la representación número dos mil quinientos en Valencia y para celebrarlo se nos brindó la posibilidad de preguntar a miembros del equipo sobre la vida y el funcionamiento del Circo del Sol, vergonzoso por nuestra parte que a estas alturas siga presente la barrera del idioma.
Esta edición en especial fue muy divertida, los payasos, que por una extraña razón siento que los estoy minusvalorando por llamarlos así, consiguieron que riera como hacía tiempo que no lo hacía.
He de reconocer que como el primero ninguno, es lógico porque es que el te sorprende de verdad, pero me da la impresión de que cada vez hay más coreografía, más baile y menos ejercicios que te dejan con la boca abierta pero siguen haciéndolo y sales de allí con ganas de subirte a algo y dar tres volteretas hacia atrás o probar equilibrios sobre cualquier cosa, yo soy bajito y si me subo a un escalón me mareo y ya me creo más alto que nadie, por eso estoy viendo a ver como me entreno en casa sin mucho peligro, una mano en un sofá, los pies en una lámpara… y a ver cuanto aguanto en equilibrio.

