Cine
No soy muy dado a los caprichos pero aprovechando mi cumpleaños fui introduciendo de una manera sutil en la mente de mi mujer cual sería, aunque caro, el regalo perfecto, al final la pobre estaba tan condicionada que hasta que no me compró el disco duro externo con reproducción multimedia para televisión no consideró que me había hecho regalo de cumpleaños y eso a pesar de haberme dejado bajo la almohada la trilogía de la guerra de las galaxias en DVD. Me siento culpable, y más cuando todavía no le he sacado el partido que debería, lo tengo ya con varias películas que me apetece ver, pero no tengo tiempo y si lo tuviera aprovecharía para ir al cine.
Aunque pensándolo bien el tema del cine se está poniendo bastante mal, si no quieres coger coche la oferta se reduce considerablemente, ni Kinépolis, ni ABC Saler, ni Bonaire, ni Gran Turia, ni Levante porque creo que el metro todavía no llega, nos tenemos que conformar con los de la ciudad, pero parece que se los están cargando todos, han demolido el Serrano y el que estaba justo debajo para montar un mega Zara, han cerrado los Martí y quemaron el Metropol.
Nos quedan pocos, el Albatros y el Babel ya no los frecuento mucho, cuando querías impresionar a una chiquilla le contabas que veías cine en versión original subtitulado y a veces para seguir con el cuento de intelectual te tocaba tragarte alguna película polaca de la que nunca llegabas a aprenderte el título. Luego encima la tía no quería volver a saber de ti porque habías roncado y no le habías dejado oír bien la película ¡Pero si era en polaco coño!
También tenemos el Aragón, este, si no te toca la sala uno está bien, pero comparas las pantallas con los más nuevos y ves que el precio es el mismo y te vas con la idea de que te toman el pelo.
Una posibilidad curiosa es el Dor, las películas son de reestreno y el cine está algo viejillo, pero ves dos pelis y es barato, solo tienes que tener suerte y que una semana no te pongan dos truños.
El caso es que, si a estas horas de la noche mi memoria no me falla, quedan el ABC Park y el Lys, con el primero tengo una especie de contienda personal, a un cine que lo han reformado hace menos de un año y en el que no se han preocupado por poner una rampa o facilitar el acceso a minusválidos me siento obligado a hacerles un poco de boicot, si puedo elegir otro lo hago. Con el Lys es distinto, nuevecito, con ascensores, asientos cómodos y pantallas grandes, pero, tal y como están las cosas, tienes que elegir bien la película y tienes dos opciones, te metes en una con efectos especiales mil para aprovechar el sonido y la imagen y sales del cine con la idea de que te has gastado una pasta en explosiones y persecuciones o, ya que te gastas una pasta, buscas una buena película con un buen guión y sales con la idea de que casi te sobas y que hubieras estado más cómodo en el sofá de tu casa. El caso es que este cine se llena de gente y ves la película con el ruidito de las palomitas, las niñas de charreta y los chavales montando jaleo, luego dicen que el problema es Internet y las copias de seguridad privadas, yo, como no haya algún aliciente más para ir al cine me voy a quedar en casa con mi disco duro externo con reproducción multimedia.

