En el WC
Lo he dicho varias veces, soy un tío básico, comer, dormir y cag..-digo-. hacer de vientre son cosas que me salen a la perfección, cuando me pongo es para que me nominen a los Oscar. Alguno estará pensando que me he dejado lo más importante, pero es que foll..-digo-. tener relaciones sexuales es cosa de dos, no está bien decir que lo haces a la perfección, es la otra persona quien debe decirlo y no tiene mucho mérito incluir el onanismo, imagino que este tema lo dominamos todos desde, más o menos, los doce años y nunca paramos de practicar, nos hacemos más expertos cada día que pasa.
Y sería tonto no hacerlo bien, vamos que es fácil que alguien diga:
- Es que últimamente no duermo bien, me despierto varias veces por la noche…
Pero no me imagino oír lo siguiente:
- Pues es que cuando me la casco no se que pasa que no me divierto…
¡¡Vamos hombre!! ¡¡Ve a un médico!!
Vayamos a la lista original que es lo que nos viene al caso. Es común escuchar a alguien quejarse de que tiene problemas con estas actividades, está el que no duerme bien o que sufre insomnio, aquellos a los que ir al baño le resulta una suplicio o los que van una vez a la semana y por supuesto están los que se controlan las comidas y encima casi todo les sienta mal. Nada más lejos de mi realidad cuotidiana, mi fama de tragón ha llegado hasta la galaxia de Andrómeda y eso que ahora estoy intentando controlarme, que uno tiene ya una edad y los alimentos no se asimilan de la misma manera, no importa, las raciones en mi casa ya tienen fijado el tanto por ciento más que me corresponde desde pequeñito y si protesto por la cantidad tengo que escuchar la frasecita típica:
- lo que no quieras te lo dejas en el plato.
Eso es imposible, tengo fijación, algo irracional me lo impide, tengo que acabarme el plato hasta que casi no haga falta ni fregarlo y esto se agrava porque me suele pasar con los platos del resto de comensales, no puedo aguantar que alguien se deja algo en el plato, un problema gordo.
Con el sueño es todavía peor, entro en el cuarto, me tumbo en la cama y antes de que la cabeza toque la almohada ya me he sobado, al mediodía termino de comer a las tres y veinte, me tumbo en el sofá y me pongo el despertador a las cuatro menos cuarto, pues duermo los veinticinco minutitos del tirón y después apago el despertador para que suene a los cinco minutos y lo mismo, cinco minutitos inconsciente.
Con hacer de vientre lo mismo, dos o tres veces al día y como un reloj, me levanto y paf, termino de comer pataplaf y alguna vez por la noche cae otra, eso si, entrar y salir, nada de pasarme encerrado una hora, eso no es bueno. Últimamente estoy escuchando a muchas mujeres quejarse de que sus parejas entran en el baño y es como si los abducieran, señores, yo entiendo que sea el único sitio en el que estamos tranquilos y encima tenemos excusa, que nos libramos de fregar, que no tenemos que escuchar el rollo de las reformas de la casa, ni la historia de lo que se ha comprado la amiga en las rebajas, ni cogerle el teléfono a la suegra, pero el cuerpo sufre, abusar de esa postura no es saludable y no es buena idea entrar con la consola o la trilogía del señor de los anillos y no salir hasta batir todos tus records o terminar la trilogía, vamos, que parece que nos atamos ahí para hacer una protesta ¡¡Del baño de mi casa no me moveran!! ¡¡Del baño de mi casa no me moveraaaaaaaan!! ¡¡ooee!! ¡¡ooeeeeee!! ¡¡ooee!! ¡¡nooo me mooveeeraaan!!

