Mis fotos
Desde aquel miércoles, ya casi olvidado para algunos pero nunca para mi, en el que propuse la pequeña aportación monetaria de 10 € por parte de cada socio para la compra de una cámara fotográfica, más o menos lo que vale un libro y mucho menos de lo que tendemos a gastarnos un sábado que salimos, y a cambio me comprometía jugarme el tipo cada semana aprovisionándome de imágenes obtenidas de las calles más significativas de Valencia mostrando los modelitos de verano que empiezan a aflorar por esas fechas. De muchos es sabido el infierno en que se convierte la calle Colón cuando llegan los calores.
No pretendo ahora rememorarlo, ya es para mi suficiente avinagrado el recuerdo de la escasa respuesta de la propuesta y mi consiguiente retraso para tener una cámara digital, pero hace poco se me ha sugerido que haga los Miércoles Fotográficos utilizando algunas de las fotos que voy haciendo, esto es porque llevo la cámara a todas partes y le hago fotos a todo lo que se mueve, por lo que no hago más que oír la frase:
- Ya está otra este vez con la camarita.
De la misma persona que luego me pide que se las mande o pase en un CD.
No debería, hay un rincón oscuro y frío en mi blando corazón que todavía guarda un rencor de aquel día, pero da la casualidad que los amigos se casan, cosas de la edad, y eso hace que lleve un gran número de despedidas de soltero en los últimos tiempos, así que tengo la oportunidad de mostraros una muestra de lo que os perdisteis, más aún de la última, en la que tuvimos la suerte de tener show doble.
Os aseguro que aquí no hay retoque, directamente de la tarjeta de mi Olympus

