Para lucir hay que sufrir
Por mucho que se empeñen en llevarme la contraria ese par de nubecillas que estos días alternan con claros el cielo de mi ciudad, tal y como dije hace unas semanas, ha llegado la primavera y con ella temperaturas más templadas.
Es más placentero circular en bicicleta y se puede pasear al mediodía en manga corta sin miedo a resfriarse. Por contra, no todo tenía que ser bueno y empezamos a sobrellevar casi a cada paso los terribles pantalones pirata, las dichosas camisetitas de tirantes, los escotes, alguna minifalda (pocas todavía) y, lo peor de todo, los ombligos al descubierto, incluso algún cachas tempranero, y digo tempranero porque estos suelen aparecer más tarde, luciendo bíceps al sol. En conjunto, un pasacalles insufrible que gracias a las exigencias de nuestra sociedad conlleva un duro esfuerzo.
Es una regla de tres, el buen tiempo trae modelitos ligeros y los modelitos ligeros traen gimnasios abarrotados o gente practicando deportes por la calle, esta claro que para lucir palmito hay que estar presentable y lo que no se ha hecho durante el resto del año se empieza ahora con un poquito de prisa, además de las consabidas dietas de la fruta, la verdura y de los cereales también hay que machacarse en el gimnasio.
Aeróbic, fitness, step, gap, aquaspinning, bodymachaquin (este último me lo he inventado pero da el pego), musculación y un conjunto casi ilimitado de cochinadas de este estilo se nos ofertan en los gimnasios para que en los dos días que nos quedan para el verano podamos lucir el triquini de moda. (Por si alguno no sabe lo que es un triquini http://mujer.terra.es/addon/img/muj/moda/18d85a462g.jpg)
Lo de las pesas me resulta algo aburrido, pero es curioso, todos los gimnasios tienen las mancuernas y los aparatos mirando a un enorme espejo, que, por otro lado, estoy seguro de que está trucado, es de esos que si estás un poquito ancho te ves más estilizado y si estás delgado parece incluso que estás cachas, imagino que la finalidad que cumple es que compruebes si la postura en la que haces el ejercicio es correcta, pero en lugar de eso lo que hacemos es parar cada cinco minutos a mirarnos el bíceps para ver si ha crecido, que por supuesto no lo ha hecho y lo que haces es poner una postura todavía más tonta a ver si desde otro ángulo se nota un poco.

