Sonda Deep Impact
Hay gente que opina que es inútil invertir en enviar una nave a Marte, poner un telescopio en el espacio o fotografiar los anillos de Saturno y que ese dinero se debería utilizar en luchar contra los problemas que sufre nuestro planeta y sus habitantes: el hambre, la pobreza, las guerras y un largo etcétera. Sin poner en duda el hecho de que todo eso hay que resolverlo, a mi parecer una cosa no tiene que ver con la otra. Posiblemente por la influencia del cómic y, más aún, por la novela de ciencia ficción considero que la investigación espacial es fundamental en el desarrollo de la humanidad, y la posibilidad de visitar otros planetas y terraformarlos a nuestra conveniencia es fundamental para nuestra supervivencia, pinta muy novelesco pero recientemente leí un artículo sobre la escasez de recursos a partir de la década de los treinta bastante preocupante.
Por supuesto considero que es necesario que aumente la contribución privada a estos proyectos y, sobre todo, que se fijen unos objetivos claros, ya que la última misión en la que está enfrascada la NASA me ha dejado “impactado”. Me refiero por supuesto a la sonda Deep Impact, me voy a abstener de comentarios sobre el gusto de los americanos en bautizar las campañas en las que se enfrascan, pero para los que no estén enterados resumiré que se trata de una especie de proyectil equipado con antenas y todo tipo de instrumentos de captación de datos que va a colisionar con el cometa Tempel 1.
Es decir que gracias al amplio conocimiento que tiene la NASA en particular y la humanidad en general del espacio y del universo sabemos con total seguridad que no existe nada en ese cometa susceptible de ser dañado, así que vamos a meterle un pepinazo que le dejará un cráter considerable y en los microsegundos antes del impacto obtendremos miles de imágenes detalladas y un montón de terabytes de información, que nos serán útiles para saber como es un meteorito de entre los infinitos que surcan el espacio y si fallan y no le dan, no pasa nada, nadie se va a enterar y nos pueden decir tranquilamente que le han dado en todo el ojo.
En la redacción hemos desarrollado una simulación de una imagen, similar a las que presenta la NASA para cada misión, que muestra cómo será el increíble cráter que se formará en el Tempel 1 tras el impacto, pero nos ha parecido tan sobrecogedor que hemos decidido taparlo.
Más información en http://www.nasa.gov/mission_pages/deepimpact/main/index.html




