Publicidad en los Miércoles
Ya hemos hablado en otros artículos de la publicidad, pero no deja de sorprenderme como está evolucionando y me he visto obligado a volver a sacar el tema, quien iba a pensar, que, algo que irremediablemente nos empuja a cambiar de canal, se haya convertido, en muchas ocasiones, en argumento para una buena conversación, o más aún, motivo suficiente para un festival similar a los que tiene el cine.
Esto dice mucho de los trabajadores de este sector, que no cesan en su empeño para conseguir que no seamos tan reacios a su visionado.
Todavía hay muchos que no esquivan los odios, yo cada vez que aparece la señora de rojo con una pompa gigante en la mano presentándose como la menstruación, cambio de canal, pero hay otros que no me canso de ver, el del conductor que tiene que lidiárselas con un tigre es, ahora, uno de mis preferidos.
Según mi parecer, en estos momentos, es la industria automovilística la que parece que sorprende un poco más en su empeño de captar clientes, aunque como pasa en los últimos casos, no siempre es del agrado de todos:
La escena del coche rojo que se repite una y otra vez contando una historia del todo diferente, el de la parrafada en inglés, un método claro para hacerte mirar la pantalla para leer los subtítulos y que entre otras cosas saca a relucir la nulidad del españolito de entender otros idiomas y el de los caminos que se mezclan y cruzan como si fueras colocado y que, por fin, ha sido sustituido por otro, algo más curioso, en el que van variando los horizontes, tienen tantos detractores como defensores.
Otros que parecen haber encontrado la fórmula son los de la lotería, el calvo de Navidad, las distintas canciones del verano y el perro que acaba fugándose con el boleto son muy buenos ejemplos.
Actualmente nos encontramos otro formato de publicidad televisiva, que probablemente haya estado siempre, pero que en estos momentos parece más evidente quizá debido al éxito y la proliferación de las series españolas, no importa de que serie se trate o si los protagonistas están visitando a un vecino, sirviendo unas tapas o descansando después de un baile, seguro que podemos ver el brick de una determinada leche, la marca del café, del jamón o de mil productos más que, a estas horas, no se me vienen a la cabeza.
Pues dado que aquí nadie suelta ni un euro, los Miércoles Fotográficos vamos a seguir la misma pauta, a ver si al final nos cae algo, porque a este paso no nos vamos a hacer ricos nunca.

