Mensajes Navideños
Llegamos a estas fechas tan señaladas llenas de paz, amor y buenos deseos, en la que todo el mundo tiene que estar feliz, los vecinos te desean felices fiestas y la gente sonríe por la calle, pero en el fondo todo el mundo sabe lo que es que se te caigan las navidades encima.
Lo peor de esta época no es ver el veintidós de diciembre a mediodía, por todos los canales, como un grupo de exaltados, enarbolando una botella de champán, celebran que les ha caído el gordo y tu ni cesta de Navidad en la empresa. O tener que aguantar que bello es vivir, menudo Santa Claus, milagro en la calle 47 y un gran etcétera cada tres días desde el 23 de diciembre hasta el 6 de enero. Tampoco es el agobio de las compras, regalos de amigos invisibles para los primos, para los hermanos o para la pareja, ni decidir donde pasas el fin de año, que tiene que ser por narices la mejor noche de tu vida.
Ni tampoco soportar los villancicos una y otra vez cuando vas a comprar a cualquier supermercado.
No, lo peor de todo son los dichosos mensajes navideños que llegan por mail. Si a lo largo del año son insoportables, en estas fechas los son mucho más. Imágenes de bebes con gorritos de Papa Noel, gatitos, perritos, ositos o cerditos de peluche, árboles con mil bolas de colores y todo tipo de powerpoints felicitando las fiestas y deseando la paz en el mundo, recordando que eres muy amigo de todos y todos muy amigos tuyos, compartiendo contigo felicidad y amor y al final del mensaje pidiéndote que lo envíes a todos tu amigos. Yo procuro pasarlo todo sin leer hasta el final y cuando veo lo de que hay que enviarlo a tus amigos, antes de leerlo todo lo cierro y lo borro.
El último que me ha llegado es el colmo del absurdo, algo así como el cerdito que todo lo ve te acompaña durante estas fechas repartiendo felicidad y buenos deseos, ayudándote a encontrar la belleza en las pequeñas cosas y fortalecerte para alcanzar el nuevo año con más sabiduría, un blablabla insoportable que ya leí el primer año que tuve acceso a Internet y que ahora me lo imagino de otra manera para poder soportarlo.

