Noviembre 10th, 2004

Trato bancario

Posted by Peter Parker en general

Por norma procuro evitar ir al banco, más ahora, con las facilidades que te brinda Internet consigo prescindir de la visita durante meses, pero, aunque en un futuro todas las operaciones podrían estar disponibles desde la web, hoy, todavía tienes que realizar algunas acercándote a la sucursal.

Y hoy ha sido el día, tras aguantar bastantes minutos de cola he podido dirigirme al individuo que regentaba la ventanilla de turno, le he dado los buenos días y le he expuesto mi caso:
- Venía para solicitar una tarjeta nueva, esta tiene la banda algo estropeada y me la han rechazado en un par de comercios.
- No se si esto..
¿No se si esto…? ¿Qué es lo que no sabe? ¿si esta estropeada? ¿si me va a dar otra? ¿Si sabe hacerlo? Alguna pregunta más ha venido a mi mente mientras recogía mi carné y comprobaba mis datos. Y en ese momento ha debido descubrir que es la tercera vez que solicito una tarjeta nueva por su deterioro en un año y medio o dos, debo ser persona non grata, el destroza-tarjetas, deben pensar que cuando me aburro me dedico a practicar budú con ellas o que me gusta tener una nueva cada cinco meses o que me hago rayas como un poseso hasta cubrir de blanco la banda magnética, el caso es que el amable caballero me ha recordado lo que supone mi capricho:
- Sepa usted que cada vez que le cambiamos la tarjeta le cuesta dos euros.
- Pues no me parece bien, pero ¿que quiere que le diga, que me quedo con la rota?

Vamos para flipar, te cobran el mantenimiento cada cierto tiempo y no tengo muy claro que cubre, será que se mantenga rectangular, porque la rotura no la cubre.

En fin que el tío me rompe la mía en las narices y me dice que no la tendré hasta dentro de tres días pero que como es sábado hasta el lunes nada, vamos que me deja sin un duro a merced de sacar dinero con la cartilla, ni me pregunta si necesito efectivo, ni me da opción a decidir solicitar el cambio el lunes para tenerla el jueves, ya que me funcionaba en los cajeros y podría sacar fácilmente el fin de semana y yo me quedo en blanco y me marcho cabreado.

La culpa es mía, me falta rapidez de palabra y pensamiento para ver pros y contras o exigir un poco de profesionalidad y mejor trato, se supone que soy un cliente que mete su dinerito en el banco todos los meses. Ahora mismo solo me apetece decirles una cosa.
Pa ti por simpático

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