Miércoles Fotográficos

Antes de los 40

Posteado por Peter Parker el Miércoles, Febrero 3rd, 2010

Un año más viejo o un día más viejo y es que ayer fue, otra vez, el día de la marmota. Pudimos ver escenas de Punxsutawney en el telediario de la primera, como si de una más de nuestras tradiciones se tratara, igual que el toro de la Vega, Sanfermines o el entierro de la sardina. Parece ser que Phill les ha pronosticado a los americanos 6 semanas más de invierno.

Cumplir años le hace reflexionar a uno, por lo menos en mi caso que he dejado los treinta muy atrás, cuando eres más joven no te hace reflexionar ni que a tu novia se le retrase la regla, pero en estas edades uno echa la vista atrás para mirar al camino, recordar las etapas recorridas, ver cuales han valido la pena y cuales no y descubrir las que aún faltan por recorrer.

No soy de esos que a principio de año se hace un listado de buenas intenciones y objetivos a cumplir, pero ahora que se aproxima la fatídica cifra, esa edad en la que a los hombres nos pronostican una crisis sin precedentes, creo que debería sentarme y hacer un repaso de algunas cosas.
Los cuarenta están cerquita, los puedo ver acechándome, joder, si salto los toco con los dedos. Antes de que lleguen debería conseguir algunas cosas:

Comprarme una moto. Pero de las guays, con flecos en el acelerador y un casco tipo soldado alemán de la segunda guerra mundial.
Primer paso: sacarme el carné. [ver foto] [ver foto] [ver foto]

Ganar un millón de dólares. Esto se debe hacer antes de los treinta, pero andaba despistado y se me pasó, a ver si para los cuarenta, estoy seguro que si. No vale que sea ahorrando.

Hacer un trío. Naaaaa, esto son reminiscencias de la adolescencia, la tacho cariño, si ya no pienso en estas cosas, me he acordado de casualidad.
Además, si no puedo con la mía a donde voy yo con dos (como no sea que ellas se lo monten y yo miré. Luego puedo decir que estuve allí ¿Eso cuenta?). [ver foto]

Plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro. Me estoy informando por si me convalidan el blog, porque lo otro ya lo tengo aprobado y con nota.
Esto seguro que la saco, voy a hablar ahora mismo con el jefe del departamento (a veces me gusta soñar que sigo en la universidad)

Correr un maratón. Por mis cojones. Algo tendré que entrenar, porque no creo que jugar a fútbol 7 un par de veces por semana me prepare para esto.
Y luego a ver de donde saco yo cuatro horas libres.

Viajar a las antípodas. Cualquier lugar misterioso y lejano de costumbres extrañas me sirve: Japón, China, la India, Perú, Teruel.

Encontrar la cura del cáncer. Vamos a ver, hemos ido a la luna, tenemos un par de robotitos andantes en Marte, el genoma humano descifrado y ya a la venta el increíble iPad ¿Qué pasa con el cáncer? ¿Me voy a tener que poner yo?

Cambiar el grifo de la bañera. Va algo duro, se atasca y está algo viejillo, mi señora me ha dado un ultimátum, debe pensar que los grifos crecen en los árboles y que como, a veces, cuando me agacho se me ve la rabadilla ya se todo lo que hay que saber de fontanería.
Esto no creo que tenga tiempo hasta los cuarenta, será mejor que vaya mirando modelos. [ver foto] [ver foto] [ver foto]

Esta claro que todas no, tampoco hay que ponerse estrictos con uno mismo, pero seguro que alguna consigo, ya os iré informando conforme las vaya tachando.

Archivado en: cosas mías | Una respuesta

Y tu ¿En que trabajas? by Blanca Parker

Posteado por Peter Parker el Miércoles, Enero 27th, 2010

<Peter>
No suelo extenderme en las presentaciones cuando llega una colaboración y no lo voy a hacer en esta, más que nada porque me he quedado mudo. Solo hacer constancia de que estamos viviendo un hecho histórico en los Miércoles Fotográficos, no solo tenemos que el autor es una mujer, además envía sus propias fotos. Si tío Ben levantara la cabeza… (mi madre me mata por permitir estas cosas)
</Peter>

Llevo 3 años con una beca de investigación en un laboratorio y llevo 2 cagándola cada vez que tengo encuentros en los que se propician las preguntas típicas:
¿Y ahora donde estas currando?, del clásico que hace siglos que no veo
¿Estudias o trabajas? Del ligoteo clásico
¿Eres profesora o ya te has montado una serie de televisión? Clásico chiste del que sabe que estudié Biología como Ana Obregón…nada sobadita la broma…
¡Ay, Nena! ¿Y qué tal las prácticas? Clásica amiga de mi madre afectada por mi precaria situación pseudo-laboral.

Todo el mundo sabe lo que es una becaria: puteada, haciendo más horas de las que toca y trabajos que no siempre le corresponden, gracias Lewinsky. El problema es el apellido “de investigación”. La palabra investigación suscita en la gente una curiosidad sana, que me encanta, pero que implica que vas a tener que explicarle TODO lo referente a tu investigación… como si yo lo supiera. Supongo que lo mismo les ocurre a los que dicen: “Soy funcionario” y bajando un poco la voz añaden “de prisiones”, o “Soy periodista… de canal nou” automáticamente la gente necesita saber todos los entresijos.

Por eso, el primer año de beca, enorgullecida por el interés de mis interlocutores, explicaba: investigo el papel de una proteína GTPasa atípica en células astrogliales y neuronales tomando como modelo ratones knockout.
Esa misma cara de horror ponían todos…

Rápidamente aprendí que eso no mantenía viva la curiosidad , así que el segundo año de beca, avispada como soy yo y sabiendo que la gente lo que quiere es que encuentres la cura del cáncer o que reduzcas a 5 minutos el tiempo que tarda la viagra en hacer efecto, cambié radicalmente de táctica. Levantar lástima y compasión en la gente pensé que sería más útil: “tengo unos ratoncitos que carecen de una proteína pequeñita y eso hace que estén muy enfermitos. Yo investigo por qué están tan malitos. Esta respuesta me satisfizo un tiempo…pero no era suficiente, porque ni hablando como Flanders la gente sentía compasión por un ratón paralítico y los pocos que se mostraban compasivos pronto descubrían que el ratón esta así porque yo quiero y no me interesa curarles en absoluto.

Así pasé otro año intentando que la gente entendiera lo que hago y quisiera saber de mis avances con los ratones pero no conseguía llegar a mi audiencia, hasta que un día ocurrió algo que por fin haría que se me reconociera mi trabajo y la gente siempre me preguntara que tal esto y que tal lo otro…Era una noche, estaba en la discoteca habitual con el pesado de turno habitual que me dijo (cito tal cual lo recuerdo)  “Ey, guapura, con ese “cuerpaso” fijo que eres modelo ¿qué, no?” y yo que nunca he sabido quitarme los pesados de encima y soy muy educada y no puedo dejar una pregunta sin contestar le dije sin pasmarme “No, yo corto cabezas de ratones, les saco los cerebros, los troceo y los conservo hasta que los proceso. Esa misma cara de horror puso él…

Pero para mi sorpresa tras el horror vino la curiosidad insana y morbosa, ¡me pidió hasta el teléfono sin querer sexo! Bueno, sexo quería, pero también saber cómo iba con mis ratoncitos, ¡por fin!

Desde entonces me mantengo fiel a esa estrategia y a pesar de la cara de horror inicial he llegado a la conclusión de que a la gente le gusta y se interesa del  porqué y para qué de las cosas que hago. Es una gran satisfacción personal, la gente parece que te escucha más cuando sabe que manejas las tijeras como un cirujano.

Pero, en fin, si me frustro para conseguir un mínimo de interés en lo que investigo peor es cuando tengo que explicar mi hobby preferido: lo practico con mi mejor amigo, aunque a veces somos tres, el caso es que él me coge, me levanta y….bueno, esto mejor para otro día… [ver foto 1] [ver foto 2] [ver foto 3] [ver foto 4]

Archivado en: Blanca Parker | 14 respuestas

A por el segundo

Posteado por Peter Parker el Miércoles, Enero 20th, 2010

Estas cosas, en la pareja, se hablan, bueno, quien lo habla es ella, parece que lo tiene todo pensado desde el instituto.

La primera vez que sacan el tema de los hijos a los tíos nos pillan con que solo hemos visto niños en los anuncios de pañales y creemos que la palabra bebé como tiene significado de verdad es sin acento.

Te pillan desprevenido, sacan el tema sin venir a cuento y parece que se hayan documentado como para dar una conferencia. Tienen varios nombres pensados, la guardería, como unir la baja de maternidad con las vacaciones, el colegio, el instituto y hasta la universidad del niño y para nosotros es como cuando pasamos por un escaparate lleno de televisiones y nos quedamos un momento mirando desde fuera y pensando: “¿que estará diciendo?”.

Aprovechan el tirón y empalman la información del primero con la del segundo. Por lo visto es mejor que se lleven poco, así juegan y van al mismo colegio. Entonces es cuando estipulan que el segundo será para cuando el primero tenga un año y medio o dos.
Para los tíos si no hay primero no existe el concepto de segundo, así que esta parte de la conversación queda todavía más velada que la primera.

Con la idea de que esto no quede en el olvido y porque, aunque a veces no lo parezca, nos conocen bien, vuelven a recordar este pacto más adelante, más o menos a los pocos meses de nacer el primero, en uno de esos raros momentos en que ve que estás descansado, que el niño lleva dos noches durmiendo del tirón y tu, iluso, crees que va a ser así para siempre.

Yo, que también conozco bien a mi mujer, cuando el niño tuvo un año y tres meses ya contaba con que le entraran las prisas y por supuesto no me equivocaba.

Había desarrollado, por mi parte, una serie de argumentos y razonamientos para darle a entender que los plazos había que respetarlos o incluso alargarlos. Le expliqué que llevaba notando, hacía ya algún tiempo, que la calidad de la semilla no era como se esperaba, había perdido en consistencia, color y volumen y que los causantes eran probablemente la última remesa de calzoncillos que me había regalado, algo ajustados para mi gusto, o el uso, más frecuente, que le estaba dando a la bicicleta y que por consiguiente era necesario un periodo de recuperación y fortalecimiento de la materia prima y propuse algunos masajes y frotamientos en la zona afectada.

Me salió el tiro por la culata, esto parece que la convenció más de adelantar el proceso, ya que en el supuesto de que la cosa se alargara por la falta de calidad de mis aportaciones habría que tratar de cumplir los plazos por todos los medios.

Me estaba ya programando la fiesta con su próxima ovulación cuando decidí emplear mi último recurso. Habíamos comprado recientemente una caja de preservativos, así que nos quedaban unos diez sin utilizar, no se pueden dejar que caduquen, hay que aprovecharlos. Hicimos un pacto, primero los acabamos y a partir de entonces empezaríamos con el proceso.
De esta manera me aseguraba diez polvos sin un fin más que el hecho en si mismo, que parecerá una tontería, pero el que lo ha vivido seguro que me entiende.

Con el tiempo libre que nos deja el primero ir a por el segundo parece que se va a largar más de lo previsto, la caja se vacía lentamente. Se lo comenté hace unos días y me dijo que no le importaba, que había estado pensando en el tema y no tenía claro como nos íbamos a organizar con otro, así que prefería esperar.
Lo que me faltaba, todo este tiempo sufriendo, viendo como iban pasando los días y se acercaba el momento, elucubrando estrategias para retrasarlo y ahora resulta que prefiere esperar. Bueno, yo ya he comprado más preservativos por si cambia de idea, pero por ahora parece que vamos a seguir una temporada siendo tres. [ver foto 1] [ver foto 2] [ver foto 3] [ver foto 4]

Archivado en: Paternidad, cosas mías | Una respuesta

Posts antiguos »